El declive del Barça comenzó hace dos meses

FC BARCELONA

El día de la agónica remontada contra el Celta (3-2), el equipo azulgrana ya no tuvo nada que ver con el de las ilusionante goleadas contra el Betis y el Amberes 

Desde entonces, su juego ha empeorado hasta rozar mínimos en los cuatro últimos encuentros contra Real Sociedad, Shakhtar, Alavés y Rayo pese a que dos ellos acabaron en victoria y el último, en empate

Rueda de prensa del entrenador del FC Barcelona tras el partido ante el Celta en el Estadio Olímpico Lluís Companys de Montjuic.

Lewandowski ayudó a remontar ante el Celta hace dos meses, pero ese día comenzaron los problemas

MD

Puede parecer que el bajón del Barça es reciente si se cae en la tentación de aceptar la primera parte del Clásico contra el Real Madrid hace un mes como el último momento realmente convincente por el juego realizado, pero los análisis se hacen de los partidos completos y aquello acabó 1-2 tras una pobre segunda parte. Hay que ir más lejos para buscar el origen de lo que ya es una crisis deportiva con todas las letras. El equipo azulgrana no pasó del 1-1 en Vallecas y ya está por detrás en la clasificación de Girona, Real Madrid y Atlético porque no funciona desde hace dos meses. Está abonado al sufrimiento desde la agónica remontada contra el Celta (3-2) del 23 de septiembre en el Estadi Olímpic Lluís Companys, el día que comenzó el declive.

En aquella 6ª jornada de Liga se rompió algo que los goles de Lewandowski (81' y 85') y Joao Cancelo (89') no recompusieron. Tras dos manitas al Betis (5-0) y Amberes (5-0) que provocaron los lógicos elogios y crearon ilusión y expectativas, el Celta se colocó 0-2 ante un equipo irreconocible que sólo remontó con una ofensiva final a la desesperada que salió bien aquel día, pero que no siempre tiene final feliz, como se vio en las jornadas siguientes.

En Mallorca, en la 7º jornada, 2-1 perdiendo al descanso y gol de Fermín para empatar 2-2 en el 75'. Otros dos puntos menos tras los no sumados en el arranque liguero en Getafe (0-0). Y una imagen similar a la del Celta, pero esta vez ya sin acierto para el 2-3 final. Y ante el Sevilla, en la 8ª jornada, 1-0 apurado en Montjuïc gracias a un afortunado gol en propia puerta de Sergio Ramos en el 76'. Por lo menos el equipo azulgrana sí fue solvente en defensa aquel día.

Viajó el Barça a Oporto en la segunda jornada de la Champions League y volvió con un valioso 0-1 de Ferran y un aplauso a la energía competitiva del equipo que supo sobrevivir. Pero el Porto fue mejor y mereció el empate como mínimo.

El fútbol reluciente del Barça de aquellos partidos ante Betis y Amberes había desaparecido y todo estuvo a punto de venirse abajo en Granada en la 9ª jornada con los dos goles de Bryan Zaragoza en 30 minutos, el primero a los pocos segundos tras el saque inicial. Lamine Yamal y Sergi Roberto, en el 85', brindaron una nueva reacción siempre elogiable, pero otra vez insuficiente polémicas arbitrales al margen. Ya eran seis puntos menos a domicilio.

Regreso a Montjuïc en 10ª jornada ante el Athletic y otra victoria con toque milagroso, esta vez con un gol de Marc Guiu en el 80' a los pocos segundos de su debut con 17 años. Alarmante.

Y ante el Shakhtar Donetsk en el Lluís Companys en la tercera jornada de la Champions, otro partido que no ayudó a la autoestima de un Barça que ganaba 2-0 y que acabó pidiendo la hora (2-1).

Todo eso pasó ante del citado Barça-Real Madrid (1-2 en la jornada 11), que dio paso a la peor imagen del equipo azulgrana en los últimas cuatro partidos: otro gol milagroso, esta vez de Araujo, para ganar 0-1 en Anoeta a la Real Sociedad en el 92' de la jornada 12 con Ter Stegen salvando al Barça. Esperpento en Hamburgo para caer 1-0 ante el Shakhtar Donetsk y comenzar a ver fantasmas en la Champions League, otra remontada (2-1) a un Alavés que perdonó la vida al Barça en la primera parte y pobre 1-1 en Vallecas ante el Rayo con autogol de Lejeune en el 82'.

Entre las claves, ya no se puede hablar sólo del cambio de sistema para ubicar a Joao Cancelo y Joao Félix, una apuesta que dejó de funcionar tras la ficticia y festiva explosión inicial. El Barça funcionaba mejor con un cuarto centrocampista y era más sobrio, pese a las críticas por falta de espectáculo.

Perder por lesión durante dos meses en el centro del campo a Pedri y De Jong afectó a la confianza del equipo, lógicamente, pero ya han vuelto y nada ha mejorado. Si se aplaudió la configuración de una plantilla corta, debería haber bastado para solucionar bajas puntuales. Pero Gündogan y Oriol Romeu han ido a menos y a Fermín no se le puede pedir que arregle un equipo que no funciona y que se ha quedado sin Gavi hasta final de temporada.

También Ferran ha perdido su inspiración, a Lewandowski no se le ve feliz, Joao Félix vuelve a ser el sospechoso habitual que era antes de firmar por el Barça y los únicos que se atreven en el uno contra uno no pueden jugar juntos porque ocupan la misma posición: Lamine Yamal y Raphinha.

Xavi dijo antes del partido ante el Alavés que era el momento del entrenador, pero no está encontrando la forma de elaborar un plan de juego convincente. Y este martes llega el Porto.

Lee también
Mostrar comentarios
Cargando siguiente contenido...