
Atención plena
La atención plena es un concepto del Mindfulness, tomado del budismo zen japonés. Tiene que ver con la condición de estar atento, viviendo en el instante presente. Nuestra mente divaga, se dispersa y muchas veces nos traiciona. Eso es lo que le pudo pasar a Gavi, el otro día en el partido contra Georgia. No estoy diciendo que la lesión sea culpa del chaval, pero sí afirmo que es preciso una educación mental en el deporte. Hoy la cantidad de partidos que se juegan es infame y los jugadores jóvenes apenas tienen tiempo de madurar su cuerpo y su mente. Gavi posee una mente impulsiva que a veces le juega malas pasadas, en forma de expulsiones o tarjetas innecesarias. Antes de lesionarse, recibió una dura entrada y decidió regresar al partido. Lo suyo hubiera decidido retirarse por precaución. El problema es que la decisión, además de suya debe ser del entrenador. El mismo que en la rueda de prensa dijo que los buenos jugadores no descansan nunca.
Los entrenadores han de estar al servicio de sus pupilos desde su experiencia. No hay que exprimirlos.
Si uno está en atención plena, se da cuenta de lo que sucede y puede contener su impulso. Es como Messi, cuando andaba durante tramos de los partidos. El carácter y la psicología son claves para evitar lesiones. Luego está el azar y que los árbitros sean capaces de desterrar a quienes van a hacer daño. En la memoria culé, tenemos tristes recuerdos como aquel salvaje Andoni Goicoechea, rompiendo los cruzados a Schuster y sesgando, un año más tarde, el tobillo de Maradona.
Mucho ánimo Gavi.