Eclipse total en Montjuïc

Eclipse total en Montjuïc

Siguen los desastres por Ucrania, Palestina, Israel y demás. No fue un desastre lo que pasó en Montjuïc pero sí una decepción clara para las aficiones y deseos de los culés. Esta mañana estaba pensando que por mi edad y afición al fútbol habré presenciado más de 120 Clásicos. Podéis imaginar que no me acuerdo de la mayoría pero ha sucedido de todo desde grandes éxitos, derrotas, errores arbitrales y de los futbolistas pero un Barça-Madrid o al revés tiene un encanto único que le diferencia de cualquier otro partido del Campeonato. 

El sábado, encima, se celebró en un estadio diferente y por primera vez. Daba gusto ver la imagen de las gradas llenas, de un ambiente colorista y positivo. La presencia de los Stones, con sus gafas, camisas y cara de hacer tiempo de no haber comido, rodeados de sus amigos y demás, le daba un aire distinto y único al encuentro. Sin embargo, el juego fue muy discreto pudiendo ganar cualquiera si les cambiamos las camisetas por las de otros clubs, no distinguimos el nivel de dos grandes del fútbol español. Es verdad que el Barça tiene varias bajas importantes pero el plantear un partido para jugarlo a la contra tiene riesgos claros.

El Barça logró el gol de Gündogan, jugador de clarividente llegada por primera vez, y eso le dio un confort que cedió el mando del partido a los blancos. Quizá se acordaron los cracks del Barça de los encuentros que ganaron el año pasado por 1-0 pero en esta ocasión tenían a Ancelotti enfrente, que con su imagen bonachona y distraída, no refleja la cualidad que tiene para dirigir a su equipo. El Barça necesitaba un segundo gol, sacó a Lewandowski pero es evidente que en fuera de forma. En cambio, los visitantes mostraron el poder de tener un jugador distinto. Sin Benzema ni Cristiano, aparece Bellingham para desnivelar los partidos y esta es la gran diferencia con nosotros.

El Barça también perdió sus figuras (Messi, Suárez, Busquets, Piqué) pero no ha encontrado unos relevos de nivel para decidir partidos por su cuenta. Y esto va a costar porque los jugadores no se fabrican sino que hay que conseguirlos uno a uno con acierto, suerte y... dinero. De cualquier forma, hay que seguir, siempre ser positivo y pensar que queda mucha Liga. Es decir, hay que insuflar el ánimo de que todo es posible y creer en ello. La afición blaugrana se lo merece.

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