¿El plan es Neymar?

ES LO QUE HAY

¿El plan es Neymar?

El objetivo del Barça será ganar la Liga número 28, aunque el club se acoge al eufemismo de conquistar todos los títulos posibles. Una de las decisiones más urgentes será montar un buen espectáculo de ritmo, alborozo y emoción para llenar Montjuïc, gélido en la presentación del Gamper hasta la irrupción de la banda de Lamine, Ansu Fati, Abde y Fermín. Los teloneros canteranos hicieron olvidar a los monótonos consagrados. El concierto de los jóvenes contagió a la grada de optimismo y respondió a las súplicas de Xavi Hernández para que la afición llene el recinto olímpico. Esos 14 minutos de rock duro ante los Spurs traerán discusión y llegan cuando el club se desprende de Dembélé y desde dentro sea patrocina a un jugador de vuelta como Neymar.

El campeón tendrá una casa de alquiler acogedora, con vistas a un gran parque y bien acondicionada. Llegar a la cima es un sacrificio que nunca logró mejorar sus eternas carencias: movilidad, iluminación, seguridad y las escaleras mecánicas, motivo de quejas vecinales. Los socios y abonados han señalado con su absentismo las incomodidades del recinto. No sería pertinente abrir el falso debate de la fidelidad al club y sí seguir explorando soluciones valientes.

El segundo proyecto de Xavi se asentará sobre los fichajes del pasado verano. No están previstas operaciones pomposas a causa de la vulnerabilidad económica del club. Los ofrecimientos de Joao Félix y Neymar, con trayectorias que invitan a desconfiar, son sutiles presiones foráneas para doblegar a un club acorralado. Xavi no debería arriesgar con elementos inmaduros que pongan en peligro la proyección de su magnífica camada.

A esta situación de debilidad se añade el ruido de fondo que amenaza a la entidad blaugrana con la presunta entrada de fondos de inversión de Arabia Saudí para reflotar la entidad. La legión de jugadores contratados por sus clubs, muchos en edad de competir en Europa, augura un fútbol que prioriza el dinero fácil sobre los sentimientos.

Bernardo, obsesión. La Liga del 1-0 se ganó en las dos áreas. La defensa, sobre todo, estuvo sublime. Falto de tocadores, el 1-0 provocaba el repliegue del equipo con finales sufridos. El empeño de Xavi pasa por recuperar el control del juego interior con centrocampistas de toque sutil y visión de gol. Se da como seguro que el técnico planteará los partidos ‘top’ con cuatro medios, dos puntas y Balde por fuera.

Gündogan llegó a coste cero pero la presión personal de Xavi sobre Bernardo Silva hizo que Pep enviara un mensaje. “Que cojan un avión y vengan con una oferta”. El Barça envía soluciones volátiles, apretado para inscribir jugadores y ser contundente con ofertas a la altura del portugués. El mercado de este año ha sido un galimatías.

1. Messi, conexión Miami. El directivo Rafa Yuste lanzó la bomba el 31 de marzo: tenemos contactos con Messi para que vuelva. El castillo de naipes fue levantado por ambas partes con pocas opciones de éxito. Harto de la presión de jugar en primera línea, Leo se dejó llevar y el Barça se embelesó en una opción irrealizable. El cuento duró hasta que el ’10’ se cansó. Las familias de Busquets y Alba redondearon un ‘verano azul’ en Miami.

2. Pivote al agua. Ni Kimmich, ni Zubimendi, ni Brozovic, ni Neves, ni Amrabat, ni Parejo. El sustituto de Busquets no ha sido la prioridad como se esperaba. Busi tuvo trascendencia en el juego de los últimos años, pero Xavi no pudo convencerlo. El capitán había escuchado pitos en el Camp Nou y solo contemplaba el adiós coronando una espectacular trayectoria con un final feliz. La brújula del equipo ha sido entregada a Romeu (31 años) para secundar el liderazgo de De Jong, un ex canterano que se marchó en 2011 del que nadie había reparado hasta recalar en Montilivi. 

3. Nico no; Romeu sí. Los últimos coletazos de la Liga sirvieron para probar a Eric en el pivote. Fue la constatación de la falta de previsión. Busi nunca tuvo a nadie a su lado que pudiera absorber sus enseñanzas y fue un error no anticiparse a su despedida. La cesión de Nico González (21) al Valencia no tuvo productividad, como tampoco el año perdido de Pablo Torre (20), hoy en el Girona. 4. Dembélé, al palo. Ousmane se declaró en rebeldía en el Borussia y en el Barcelona se le guardaba rencor por entregarse a un agente insaciable que le descuidó en sus años más vulnerables. Ha sido un ingrato con Xavi, quien hizo que el Camp Nou le aplaudiera priorizándolo sobre otros compañeros. Con 15 lesiones en seis años no pudo tener la regularidad que se esperaba de un profesional de alto nivel. Empezó de titular en 119 partidos, el 36% de los 185 que disputó sobre los 330 posibles en seis años

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