Eeta temporada que termina hoy ya es historia. Con el título de Liga en el bolsillo (importantísimo) y la emotiva despedida de dos de los capitanes de este Barça histórico como son Sergio Busquets y Jordi Alba, el centro de interés del barcelonismo se ha concentrado en el equipo femenino, en este gran Barça, que en los últimos años, es el que más alegrías nos ha dado. No sólo por los títulos conseguidos, sino por los argumentos futbolísticos que ha presentado, haciendo un fútbol atractivo, entretenido y con una calidad sobre el césped extraordinario.
Esta era una temporada de incógnitas para este Barça, sobre todo debido a que la gran líder del equipo y referencia mundial del fútbol femenino, Alexia Putellas, se ha perdido toda la temporada por lesión. Este equipo enamora, y no sólo por su juego, lo hace también por su carácter, por la humildad, por el discurso de sus jugadoras.
Lo que dice Aitana Bonmatí (qué gran jugadora) siempre es interesante, siempre, y sale de los tópicos más aderezados de los discursos futbolísticos de la mayoría, que además suele ser masculina. El detalle de la camiseta con el lema “welcome refugees” que exhibe Aitana en el pospartido lo dice todo. ¿Imaginan a algún jugador masculino de élite haciendo lo mismo? ¿Algún entrenador, sí, pero algún jugador?
Este es un gran Barça, y hace que este club sea aún más singular. El número de trofeos ganados por las diferentes secciones es importante y todavía se está compitiendo en todas partes donde no ha terminado la competición. Que la Champions la gane el equipo femenino de fútbol es un acto de justicia poética. ¡Qué gran Barça!