El Barça aprovechó el primer ‘match ball’ y conquistó el título a la primera. Y lo hizo de forma contundente (2-4), arrasando a un Espanyol que no fue rival y que no pudo plantar cara a un Barça que salió hambriento, dispuesto a sentenciar la Liga lo antes posible. A falta de cuatro jornadas, el Barça de Xavi se proclamó campeón de forma matemática, acabó con cuatro años de sequía en la Liga y logró el título número 27 de la historia de la entidad. La intentaron celebraron sobre el césped de Cornellà, pero tuvieron que refugiarse en el vestuario para protegerse una lamentable y vergonzosa invasión de campo de centenares de aficionados.
El Espanyol se jugaba buena parte de la salvación y el Barça quería ser campeón cuanto antes. Pero sólo los azulgrana jugaron con la intensidad que requería el partido. A los diez minutos los azulgrana ya mandaban en el marcador, gracias a un gol de Lewandowski y a un jugadón de Balde. Diez minutos después, el propio Balde anotó el 0-2 tras una buena acción de Pedri dentro del área. Ahí acabó el partido y la Liga. El Barça había sentenciado el derbi y el campeonato por la vía rápida. Después marcó de nuevo Lewandowski y Koundé anotó el cuarto.
Un año y medio después de llegar al banquillo del Barça, Xavi tiene ya su primera Liga y su primer gran título. Debutó en un derbi, con el equipo a diez puntos del Madrid, y en otro derbi se proclamó campeón, con catorce puntos más que los blancos. Y le han sobrado cuatro jornadas.
Es la Liga de Xavi. Pero también la de Lewandowski, que en Cornellà anotó un doblete, ya suma 21 goles en Liga y más de 30 con la camiseta azulgrana. La Liga de Balde, que irrumpió en el lateral zurdo por sorpresa y ayer se coronó generando el 0-1 y marcando el 0-2, su primer gol en el primer equipo. La Liga de Ter Stegen, que ayer volvió a lucirse con varios paradones y está completando la temporada de su vida. De Araujo y Christensen, imperiales en el eje de la zaga un día más. De Koundé, reconvertido a lateral y que ayer se estrenó también como goleador. La Liga de De Jong, que el pasado verano era transferible -por cuestiones económicas- y ahora es imprescindible. También es la Liga, por supuesto, de Pedri y Gavi. Los últimos ganadores del ‘Golden Boy’ y los dos jóvenes que ilusionan al barcelonismo. La de Raphinha y Dembélé, que han sabido convivir en el extremo derecho y se han hartado a repartir asistencias. Y la Liga de Marcos Alonso, Alba, Ansu, Ferran Torres, Sergi Roberto, Eric, Kessie y el resto de jugadores menos habituales, que han actuado menos pero que han rendido a un gran nivel cuando Xavi los ha necesitado. Y por último, la Liga del capitán Sergio Busquets, que ya suma nueve y esta última la podrá levantar antes de dejar el Barça el 30 de junio, para salir por la puerta grande del club de su vida.
En la jornada 9, en el mes de octubre, el Barça salió segundo tras caer en el Santiago Bernabéu. Estaban a tres puntos de los blancos y en el entorno ya había quién hablaba de Luis Enrique o Tuchel como posibles relevos de Xavi. 25 jornadas después, los azulgrana cierran una Liga casi inmaculada, ya que sólo han vuelto a perder dos partidos y han mostrado una superioridad insultante con respecto a sus perseguidores. Se recordará como la Liga del 1-0, pero también como la del primer Pichichi de Lewandowski o el primer Zamora de Ter Stegen.
Este lunes, rúa por Barcelona (18h)
Tras conquistar la Liga en Cornellà, los azulgrana celebrarán el título de Liga esta tarde en las calles de Barcelona en una rúa que partirá del Camp Nou y acabará en el Arc de Triomf y que compartirán con el equipo femenino
