Messi es el mejor legado de Pelé y Alexia la nueva reina del fútbol. La gala The Best hizo un emotivo homenaje al fallecido ídolo brasileño con un sentido discurso de Ronaldo, el fenómeno, que precedió a la entrega de un trofeo a la viuda del 10 eterno de Brasil. En un magnífico escenario Seu Jorge puso la voz de la emoción y Gianni Infantino, el presidente de la FIFA, volvió a ‘cantar’ con unas zapatillas blancas y esmoquin, siguiendo el incomprensible vestuario modernillo de los directivos del organismo futbolístico. Fue una noche de reyes y reinas. El Dibu se comportó esta vez al recibir el premio al mejor portero y se emocionó al recordar a su madre. Tras el numeroso pupurri de goles candidatos al premio Puskas (habría que crear uno con el nombre de Pelé), el jugador polaco amputado Marcin Olesky se llevó el galardón en un momento inclusivo de la gala, dejando sin premio al golazo de Richarlison con Brasil en el Mundial.
Pero el rey fue Messi y la reina Alexia. El mejor jugador del mundo merecía la gran Copa y el reconocimiento mundial de que no ha existido ninguno como él en los últimos tiempos del fútbol. De O Rei a Messi estuvieron Maradona, Cruyff o Beckenbauer, pero el triunfo en Qatar completó la mejor carrera que ha existido de un jugador en el fútbol moderno. Argentina se llevó los grandes premios con Scaloni en el trono de los entrenadores y el Barça triunfó con Alexia Putellas, la mejor jugadora de fútbol elegida por segunda vez en una gran temporada (la completó hasta junio) y siendo ya un auténtico referente. O Rei, el Rey y la reina. Mapi León, Lucy Bronze y Keira Walsh se colaron en el mejor once en otras gotas barcelonistas en la ceremonia del fútbol.
Alexia no tenía nada preparado pero dejó claro el mensaje: “Disfruta el camino”. Messi dio la sensación, en cambio, de que sí lo sabía. “Pude conseguir mi sueño”, dijo un emocionado Leo, que acabó su breve discurso recordando a su familia y citando a sus tres hijos. Fue el rey de una noche de reyes y reinas. Otra vez junto a Alexia. Dos almas culés en la cima del mundo del fútbol siendo considerados los mejores.