En apenas una semana, el Barça ha agotado sus opciones de seguir en la Champions League y ha perdido el liderato en LaLiga en favor de un Real Madrid que se hizo con el Clásico de forma plácida, sin exigirse demasiado, tocando, poco presionado y favorecido por la falta de intensidad azulgrana. En sus primeras reflexiones, el técnico azulgrana, Xavi Hernández, pidió hacer una autocrítica que dé paso a un inmediato reset. Entiende que el equipo debe cambiar la dinámica negativa. La inseguridad culé tiene sus argumentos.

Falta madurar
Desconcierto cuando se siente exigido
El técnico lo repitió en varias ocasiones. El Real Madrid es un equipo más hecho, más maduro y que sabe qué hacer en cada momento. Lo contrario, entiende, de lo que hace el Barça cuando se siente exigido. Fue un rival más trabajado en este aspecto que sabe qué hacer cuando tiene ocasiones claras.

Competir mejor
Un equipo aún en construcción
Xavi entiende que el Barça no supo competir, que le ha faltado identidad y definición. Que tiene en las manos un equipo que aún está en construcción, un proyecto con muchos fichajes, y que eso le impide por ahora presentar candidatura ante equipos de su nivel de una manera tan rápida.

Los suplentes, mejor
Su once titular no carbura
La revolución llegó con la salida de los suplentes. Hasta entonces, el Barça mostró una bondad en el Clásico casi impensable y necesitó de una urgente sacudida que sucedió después del primer cuarto de hora de la segunda parte. La entrada de Ansu Fati y Ferran Torres, entre otros, llegaron a atemorizar a los blancos

En un nivel distinto
Bayern, Inter, Real Madrid...
El Barça no ha sabido hacer frente a los grandes equipos que esta temporada se le han cruzado en el camino. No ha logrado responder ante equipos como Bayern, Inter o Real Madrid. Les falta un resultado que le dé autoridad.

No se genera en ataque
Lewandowski-dependencia
Cuando no marca el delantero polaco, el Barça es incapaz de dominar el partido. Y cuando el ilusionante fichaje está maniatado y no ve puerta, el poder ofensivo goleador azulgrana se pierde. Sólo la entrada de Ansu y Ferran Torres, autor del gol de Madrid, puso pólvora

No aprovechar los momentos
Mentalmente 'tocado'
El Barça desperdició la primera parte pero en la segunda, con los cambios, tuvo la reacción en la mano pero no supo aprovecharla. Con un Real Madrid flácido, limitándose a tocar el balón, el equipo azulgrana imprimió su juego, pero los errores individuales en defensa malgastaron lo poco que se tenía.

Errores individuales
Busquets, en el punto de mira otra vez
Xavi considera que se han visto condicionados por errores individuales imperdonables. Pasó ante el Inter, con dos fallos de bulto, uno en la interpretación de una jugada de Piqué y en el otro, un fallo en el pase Busquets. Frente a los madridistas, el pivote no logró hacer falta en un momento determinado.

La elección de los jugadores
Gavi, en el banquillo
Xavi no estuvo acertado en la elección del once titular. Remendó la defensa con la suplencia de Piqué y la entrada en su lugar de Koundé, con Sergi Roberto en el lateral derecho. De Jong jugó de interior, pasando después al pivote y dejó a Gavi en el banquillo. El canterano demostró intensidad nada más salir. Hizo las faltas necesarias.

El inmovilismo en ataque
Dembélé y Raphinha, casi siempre
Xavi lo tiene claro. En los grandes partidos, en los encuentros rígidos y quisquillosos con mucho en juego, apuesta por el tridente Dembélé, Lewandowski y Raphinha. Los extremos, sin embargo, no han aportado demasiadas soluciones en este último tramo de temporada. El francés, revolucionado, se pierde en acciones individuales y el brasileño ha perdido chispa.

La gestión de los capitanes
En el foco de las críticas
Están en la plantilla pero se han convertido en el foco de la crítica azulgrana. Las fichas altas de sus contratos y su falta evidente de forma son algunos de los argumentos de sus críticos. Xavi necesita en ocasiones la experiencia pero sabe que debe administrarla mejor.
"Hay que cambiar la dinámica, la temporada es larga"

