Aprender de Unzué

Aprender de Unzué

Para quienes han tenido el privilegio de tratarlos aunque fuera desde el otro lado del vestuario, a Juan Carlos Unzué, como a otros tipos tan genuinos y sencillos como Eusebio Sacristán o Guillermo Amor, era ya imposible no quererle antes de conocer que sufría una enfermedad que no perdona. Ni a un parapenaltis que se retransmitía a sí mismo lanzándose por el sofá imitando a Arkonada con una fortaleza mental a prueba de todo forjada desde crío cuando cargaba sacos de pienso en la fábrica de su difunto padre. Por eso es aún más admirable cómo está encarando su pulso con la ELA aun sabiéndose perdedor algún día con el apoyo incondicional de su esposa, María, y sus hijos Jesús, Aitor y María. Un monumento a todos. Y si no, vean el magnífico documental que mañana (22 h.) estrena Movistar +. Llorarán pero también sonreirán viendo la lección de vida de Unzué con un socio eterno como Luis Enrique, más auténtico que nunca en ‘Vivir valELA pena’.

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