¿Han notado ustedes ambiente de referéndum? El próximo domingo, los socios del Barça van a decidir si el club se puede endeudar hasta en 1.500 millones de euros más, para financiar el Espai Barça. Y, tan solo a cuatro días de esta crucial consulta, parece que no exista. Estamos ante una decisión histórica y no hay ruido, no hay debate, no hay ambiente electoral. Por no haber, no hay ni campañas a favor ni en contra. Y, muchos menos, oposición. ¿Han escuchado en algún sitio, entre 140.000 socios, alguna voz crítica que opine que no es momento de pagar esta barbaridad para tener unas instalaciones remozadas y modernas? Se lo diré en pesetas, porque quizá alguien todavía calcula a la antigua. El préstamo que se pide es de 250.000 millones de pesetas. Es decir, esos 1.500 millones de euros que, dicen, es lo que cuesta una obra así. El anterior cálculo era de 825 millones. ¿Por qué en dos años casi se ha duplicado el presupuesto si el resultado final es, prácticamente, el mismo? Habrá, dijo el CEO Reverter, una comisión de transparencia. ¿Quién la conformará? ¿Pondrán a Font o Freixa, por ejemplo, para que controlen el proceso desde dentro? No bastará que se hagan las obras de forma ejemplar, sino que la directiva del momento deberá poder contar, a los todavía dueños del club, donde va cada euro prestado por Goldman Sachs.
De momento, sin debate, el socio votará casi a ciegas. La exposición del Espai Barça, entre el Camp Nou y el Palau, sigue siendo insuficiente en cuanto a información. Se dice la duración de la obra, lo que costará y cómo se devolverá el dinero sin traspasar ninguna de las tres líneas rojas que ya existían en 2014: que al socio no le cueste un euro, que no se ponga en riesgo el patrimonio del club y que no comprometa la competitividad deportiva.
Insisto, a cuatro días del referéndum, los socios de la tercera grada no saben si van a estar tres o cuatro años sin ir al estadio, si la nueva grada les alejará todavía más del césped, a qué estadio tendremos que ir los socios a ver los encuentros a partir de la temporada 2023-24, ni porque -tras pagar 900 millones por las obras del Camp Nou- la visibilidad de la primera grada seguirá sin tener la homologación de la UEFA. Todo esto, ahora, no interesa que se debata por qué se necesita el Sí del socio -que lo tendrán holgadamente- para tener la pasta. Del resto, hoy por hoy, no interesa que se hable. Como más pase todo de puntillas, mejor. Referéndum a la chita callando. Parece que se busca a llegar a domingo, a hurtadillas, disimulando hasta el momento que la junta directiva proclame el Sí masivo de los socios. Entonces, nos colgaremos la medalla de ser un club democrático, pionero en el voto telemático, con un software seguro y mucho más eficaz que el de la UEFA para sus sorteos, y ya no habrá problema para tener el club en manos de Goldman Sachs para las tres próximas décadas. Porque esta cantidad de dinero que nos dejarán para reconstruir el nuevo Camp Nou, edificar el nuevo Palau con sus anexos, el parking subterráneo y los tres edificios del campus Barça lo estaremos devolviendo hasta el 2056. Esa fecha sí la sabemos. Dentro de 35 años, Laporta tendrá 94, Messi estará a punto de cumplir los 70 y Gavi, en la flor de la vida, tendrá 52 y, por qué no, puede ser el entrenador de ese Barça con el mejor estadio del mundo que, entonces, muchos ya no veremos. Ni en el campo ni con la parabólica.
ME HA GUSTADO
Alves y Jutglà, dos regalos para Xavi
Del homenaje a Maradona en Riad, lo más espectacular pasó en el descanso. El bailoteo de la familia de Diego, durante el espectáculo musical, fueron el mejor tributo para el astro argentino. Futbolísticamente, tres buenas noticias para el Barça ante Boca Juniors. No se lesionó nadie a pesar de la dureza del rival. Alves cuajó un buen regreso en el lateral del Barça. Y Ferran Jutglà demostró a Xavi que puede ser un ‘9’ útil, con Memphis y Braithwaite lesionados, con Agüero retirado y con un desesperante Luuk de Jong. Jutglà, que en el Barça de Sergi juega sólo como extremo, jugó de 9 durante mucho tiempo en la cantera del Espanyol. Ayer demostró la fuerza, la velocidad y los buenos movimientos cortos dentro del área. Su golazo de ayer, merece continuidad ante el Elche. Quien no podrá jugar todavía es Dani Alves. Volvió como si no se hubiese ido. Control de balón y de la situación, poniendo el pie para el corte, haciendo la falta táctica cuando toca y subiendo arriba con criterio. Tras tanto tiempo sufriendo con Dest, Mingueza e, incluso, con Sergi Roberto, el regreso de Alves -a pesar de los 38 tacos- será agua bendita para Xavi. Aguantó todo el partido tras cuatro meses parado. Gran noticia.
NO ME HA GUSTADO
El tiro al pie de la UEFA favorece la Superliga
El gazapo del sorteo de la Champions, con tres errores humanos por culpa del software, es un golpe duro a la imagen de la UEFA, pero no definitivo. Errores hay en todos los ámbitos de la vida pero, ciertamente, montar un sorteo a las 12, hacer tres chapuzas a la vista de todos y tener que repetir el sorteo a les 15 no habla nada bien de la que pasa por ser la gran competición por equipos. En jornadas así, uno lamenta que el proyecto de la Superliga quedase abortado por la traición de los clubs, básicamente los ingleses, que habían firmado el documento y se echaron para atrás por la presión político y por el miedo a la reacción de los aficionados. Al final, Barça, Madrid y Juventus se quedaron solos a la espera de reformular el concepto y hacer una comunicación digna, y no un teatrillo de Florentino en casa de Pedrerol. Viendo lo bien montada que está la Euroliga de baloncesto, lo apasionante que es la liguilla entre los mejores equipos del continente, uno siente envidia que en el fútbol no pueda haber un torneo equivalente en el fútbol. Además, la Superliga haría que los grandes clubs tocasen más dinero del que reciben de la UEFA por la Champions League. El gran negocio de la UEFA no les alcanza para contratar una empresa que les monte un programa informático digno, y no lo que tienen ahora, de chichinabo.
MALA LECHE
1. Trivial del Barça. ¿Cómo estaba el equipo en la Liga cuando Bartomeu despidió a Valverde en la jornada 19? Era líder por ‘goal-average’, empatado a puntos con el Real Madrid.
2. Trivial del Barça. ¿Cómo estaba el equipo en Liga cuando Laporta ganó las elecciones tras la jornada 26? Segundo, a 6 puntos del líder Atlético, pero 2 puntos por encima del Real Madrid.
3. Trivial del Barça. ¿Cómo estaba el equipo en Liga cuando Laporta despidió a Koeman en la jornada 11? Noveno, a 9 puntos del líder, el Real Madrid.
4. Trivial del Barça. ¿Cómo está el equipo en Liga, sólo 6 jornadas después ya con Xavi en el banquillo? Octavo, pero a 18 puntos del líder, el Real Madrid. 5. Trivial del Barça. Viendo los números de Valverde, Koeman o Xavi, ¿seguro que el problema es de entrenador?