Vuelve un Clásico como los de antes, pero sin los de antes. Ya no están ilustrísimos como Leo Messi y Sergio Ramos, pero este Barça-Real Madrid se juega otra vez con público en la grada, quizás el principal encanto de este maravilloso tinglado llamado fútbol, como han demostrado las duras restricciones provocadas por la pandemia. El último Clásico con afición se jugó en el Bernabéu, el 1 de marzo de 2020; es decir, hace 19 meses, y la última vez que el Camp Nou albergó este partidazo que siempre paralizó al mundo se disputó el 18 de diciembre de 2019, y de eso hace ya casi dos años. Esta tarde, a partir de las 16.15 h. (Movistar LaLiga), el estadio azulgrana recupera el Clásico con todos sus ingredientes tradicionales.
La previa del Clásico
Es el de hoy un Clásico para valientes. Ronald Koeman pidió en la rueda de prensa previa ver a un Barça “sin miedo”, a la vez que confiaba en disfrutar del apoyo de un Camp Nou “lleno o casi lleno” para lograr una victoria que le pondría, con todo lo que se ha dicho de su equipo, un punto por encima del eterno rival en la clasificación. Al premio intrínseco de ganar un Clásico, para el entrenador y los jugadores del Barça, en duda permanente desde hace ya mucho, es una oportunidad pintiparada para mandar la preocupación de camino al puente aéreo. Porque es difícilmente rebatible que la impresión general es que el Real Madrid, aunque no esté para tirar cohetes, llega con el cartel de favorito al partido y eso ya es mucha novedad tratándose de un Clásico que se juega en el Camp Nou. Y no es porque la estadística más reciente sea favorable al Barça en sus Clásicos como local, ya que solamente ha ganado uno de los últimos ocho desde el 2-1 de la Liga 2014-15, el 5-1 de octubre de 2018.
De 85.000 a 90.000 espectadores
La llamada al jugador número 12 que hizo Koeman y que días antes ya lanzó el presidente Joan Laporta parece que va a tener efecto. El FC Barcelona espera una entrada que oscilaría entre los 85.000 y los 90.000 espectadores, cifra que doblaría la mejor afluencia desde que se abrió el Camp Nou sin limitación de aforo. Ayer sábado sólo quedaban por vender localidades de Tribuna y Lateral, así que cumplir esa expectativa que hay en el club culé depende de que vayan al estadio los 57.000 abonados que no pidieron este año la excedencia. Serán necesarios para que el mosaico 'Som-hi culers' ('Vamos culés') sea decoroso.
El Barça aún no puede contar con Pedri, Ronald Araujo ni Ousmane Dembélé, pero al menos recupera a Jordi Alba, uno de los jugadores que más preocupa al Madrid, superadas las molestias con que acabó el partido ante el Dinamo. El Madrid, que ya ni siquiera añora a Gareth Bale, recupera a Dani Carvajal y Eden Hazard y está pendiente del físico de Karim Benzema, pero cuesta creer que el ‘pichichi’ se vaya a perder un Clásico que busca nuevos cabeza de reparto, con el renovado Ansu Fati y Vinicius Junior de grandes candidatos.

