
Neymar aún debe esperar
Neymar debe estar ya convencido de que salir del FC Barcelona ha perjudicado su carrera. No es extraño que luchara a brazo partido por volver al club blaugrana ni que recientemente declarara que quería regresar a jugar con Messi. No está entre los tres candidatos del The Best, que premia al mejor jugador mundial, según la FIFA. Todo el mundo sabe que se lo llevará Lewandowski, pero nadie entiende que el brasileño no haya conseguido plaza en ese podio reservado aún para Messi y Cristiano. Ney deberá esperar.
El brasileño se fue del Barça porque no soportó las portadas de Messi señalando el escudo el día que él solo levantó la eliminatoria ante el Paris Saint-Germain con aquel 6-1 inolvidable. Se puso el equipo a la espalda, marcó, asistió, fue el gran héroe de aquella noche mágica para el barcelonismo, pero al día siguiente se dio cuenta que Leo fue el protagonista y decidió que debía abandonar su amparo para volar solo. Eligió al rival, capaz de pagar 222 millones de euros, y sin poder decir el nombre de cuatro clubs de la Liga francesa se marchó a jugar a París, para arrepentirse al quinto partido. El mejor Neymar siempre estuvo al lado de Messi, aunque ambos solo pudieran ganar una Champions en cuatro años cuando evidentemente había proyecto.
La presencia de Messi y Cristiano en el podio obedece a la fuerza de la marca de los dos jugadores que superan a talentos en alza como Mbappé, Kimmich, Mané o De Bruyne en una clasificación que siempre ha tenido en cuenta el nombre. Títulos aparte, tanto Cristiano como Messi merecen estar en un trío a la hora de la elección del mejor jugador del mundo, por su capacidad de influencia y desequilibrio en cualquier partido. Otra cuestión sí discutible es que en la lista final de tres entrenadores figure Bielsa, un excelente técnico que subió al Leeds a la Premier League. Es curioso que no haya ningún jugador de la Liga inglesa entre los futbolistas y, en cambio, dos técnicos. Cosas del The Best que también se ha olvidado de Jennifer Hermoso.