Sí, visca el Barça y visca Catalunya

Sí, visca el Barça y visca Catalunya

Acuerdo por el Barça. No lo podía sintetizar mejor la portada de Mundo Deportivo. En los meses delicados que vivimos, “el momento más grave desde la segunda guerra mundial” por decirlo en palabras de Ángela Merkel o de Pedro Sánchez, había que poner el Barça por encima de las personas y, a la postre, se ha conseguido. La rebaja salarial pactada con los distintos equipos profesionales permite vislumbrar un futuro menos negro. Si por la congelación obligada del Barça por el coronavirus, ni de lejos se iba a llegar a los 1.050 millones de ingresos también se tenían que recortar los gastos. Y se ha hecho. Para la historia quedará que, durante los meses del estado de alarma decretado por el gobierno de España, los jugadores de fútbol se avinieron a cobrar el 70% de su salario base. Un buen gesto. Pero ni antes eran villanos, por tardar diez días en aceptar las condiciones propuestas por Bartomeu y Grau, ni ahora son héroes.

Otras cosa es que, de nuevo en el Barça, algunas cosas se podrían haber hecho mejor, pero ningún otro Club/Empresa/Negocio/Gobierno en este país tiene la lupa tan puesta encima como el Barça. No sólo los jugadores tienen la lente de aumento sobre sus espaldas. Y, así, es muy difícil negociar algo tan peliagudo sin tensiones, ni dimes y diretes, ni frases en los comunicados que deberían ahorrarse. La campaña electoral ya llegará en su momento. Ahora estábamos por salvar el Barça. Por lo tanto, bien está lo que bien acaba. Dicho esto, cuatro consideraciones sobre el tema:

Uno. No podemos pedir que todo el mundo que juega en el Club sienta, por el Barça, lo mismo que Víctor Tomàs o Aitor Egurrola, por poner dos ejemplos. Pedirle un gesto de solidaridad a uno que ayer jugaba en Moscú, hoy en el Palau y mañana en China siempre es más difícil.

Dos. Aunque no hubiese habido acuerdo privado con los jugadores de fútbol y la mayoría de baloncesto, el 70% de rebaja se habría hecho igual a todos los deportistas del Club, acogiéndose a lo que prevé la ley. Así las cosas, mejor con un acuerdo –aunque mal comunicado- donde todos podrán decir que han aportado su grano de arena, y parte de su dinero, a ayudar al Barça. Esta es la realidad.

Tres. En Catalunya, hasta ayer, se habían presentado la solicitud de más de 580.000 ERTE al Departament de Treball. Entre ellos habrá, seguro, aficionados, socios y abonados del Barça. Otros, habrán muerto por el covid-19. Hubiera sido incomprensible que los deportistas de élite no hubiesen dado un paso al frente ante la gravedad del asunto.

Cuatro. Se me antoja insuficiente el recorte que está haciendo el Barça. Por más que, en el mejor de los casos, se pueda retomar alguna competición (difícil), no habrá turistas en las ciudades para comprar entradas (si es que se juega a puerta abierta, difícil también) ni irán a las tiendas del Club, ni a hacer el tour experience que tanto aportan a las arcas de Tombas.

Al final, para los libros de historia quedará el acuerdo entre los jugadores y Bartomeu, y no los comunicados, ni la cronología de los hechos, ni los topos de poca monta que perjudican al club. El mejor resumen de esta historia era la última expresión del comunicado de Leo Messi. Decía: “Visca el Barça y Visca Catalunya”. Pues esto. Para los que hemos hecho de estas pocas palabras nuestro lema vital y nuestra pasión, no hay mejor final.

Me ha gustado

Mirotic, líder dentro y fuera de la pista

Ante Tomic y Pierre Oriola, como capitanes y culés comprometidos, entendieron la propuesta económica que les hacía el Barça y la trasladaron a sus compañeros de vestuario. La mayoría de jugadores no estaba por la labor. Niko Mirotic, de entrada, tampoco. Pero la estrella del equipo recapacitó y el pasado viernes cambió el signo de la historia en su cuenta de twitter y admitió haber aceptado la rebaja de sueldo. “En ningún momento he hablado con el presidente sobre este tema y a mí nadie me ha presionado nada para que lo acepte. Ha sido mi propia decisión de apoyar al Club en este momento”. A partir de ahí, la situación dio un vuelco y, como reza el comunicado oficial del Barça, “la mayoría de los del equipo de basket” llegaron a un acuerdo de rebaja mientras dure el estado de alarma. Mirotic, pues, que llevaba meses liderando en la pista, ahora también lo hizo en el vestuario. Eso sí, como viene contando MD, hay otros jugadores que se han sentido traicionados por este gesto y siguen, desde la minoría confinada en su casa, sin dar su brazo a torcer. Si alguna competición sigue adelante (difícil) vaticino que será muy difícil ganar algo. Tan bien que pintaba el equipo de Pesic

No me ha gustado

Cuando las barbas del Barça veas quemar

Florentino Pérez va a su bola. Ninguna novedad. Es el presidente pero parece el dueño. En estos días tan críticos, su silencio se interpretaba como que el Madrid no iba a hacer ninguna rebaja en el sueldo de los jugadores. Es más, los capitanes merengues, desde sus respectivos confinamientos, parecían estar muy pendientes de lo que pasaba en el Barça por aquello de cuando veas las barbas de Messi mojar, pon las de Sergio Ramos a remojar. Con el acuerdo en el Barça, la situación de contraste en el Madrid todavía es más incomprensible. Nadie, de los grandes clubes del mundo, por más músculo financiero que tuvieran, podrían aguantar el tsunami económico como consecuencia del coronavirus. En el Bernabéu, sin embargo, siguen confiando en su fortaleza y, como si de un desafío de chotis se tratase, aseguran que allí ni ERTE ni rebaja de sueldo. Eso sí, empiezan a salir voces diciendo que si hay un Decreto Ley del gobierno de Sánchez que lo exige, ellos no tendrá más remedio que aplicar la ley. Pero siempre como algo impuesto, que venga de fuera, a través de un acuerdo con la LFP, por ejemplo, pero no de una iniciativa de la casa blanca propiamente dicho. En fin. De esta historia, en el Real Madrid, no se ha escrito todavía el último capítulo.

MALA LECHE

1. Ver la repetición entera de la final Barça-Sampdoria de Wembley 92 en Barçatv ha sido una de las mejores cosas del confinamiento. No recordaba a un poseído Guardiola advirtiendo a Stoichkov que la falta del gol era indirecta. Suerte de Pep, que ya estaba en todo.

2. Contaba ayer Rexach, en esta misma página, que todavía le hace rabia haber estado en el Mundial del 74 y no haber disputado ningún minuto. No me extraña que no jugase… España no se clasificó para Alemania 74, querido Charly.

3. Eto’o estuvo raudo a aplaudir el gesto de los jugadores de acceder a rebajarse el sueldo. “Que grande, Leo. Bravo a todo el equipo”. ¿Hubiera corrido tanto de haber sido miembro de la plantilla?

4. Viendo como han bajado el sueldo en el Bayern, a Coutinho le salía más a cuenta quedarse en el Barça.

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