Carlos Henrique Casimiro, conocido en el mundo del fútbol como 'Casemiro', vivió este jueves en la Europa League una de sus noches más especiales como jugador del Manchester United. En una semana en la que la palabra remontada aparecía por todos lados, él sí tuvo su remontada particular. Más lejos se quedó 'su' Real Madrid en el que tantas veces vibró.
A sus 33 años, en su tercera temporada en el conjunto red devil y cuando ya había sido mandado al banquillo parecía que de manera definitiva, el brasileño le ha dado la vuelta a la situación. De suplente a indiscutible. De señalado a decisivo. Para ello ha tenido que ponerse más en forma y entender que en el conjunto inglés los arbitrajes son más severos y debía adaptarse. Lo ha conseguido.
En el equipo de Amorim está siendo clave dando equilibrio tácticamente y también a base de sacar su faceta más distribuidora. Old Trafford, vuelta de los cuartos de final de la Europa League y el United caía 2-4 en la prórroga ante un Lyon con 10. Necesitaba dos goles para forzar los penaltis y evitar el bochorno. Parecía imposible, pero apareció 'Casemito' que dirían algunos.
Provocó el penalti del 3-4 que transformó en el 114' Bruno Fernandes. Poco después asistió con un pase raso filtrado a Mainoo para que el centrocampista inglés pusiera el empate (120'). Y en el descuento de la segunda parte de la prórroga culminó su gran noche con un centro al segundo palo que remató Maguire y le dio el billete a semifinales al Manchester United, rival del Athletic Club por un puesto en la final que se jugará en Bilbao.


