La UEFA podría verse obligada a cambiar el árbitro de la final de la Champions League, que enfrentará el 10 de junio a Manchester City e Inter en Estambul, después de que el polaco Szymon Marciniak, designado para dirigir el partido, haya sido acusado de participar el lunes en una manifestación organizada por un partido de ultraderecha. La UEFA reclama "una urgente clarificación" y adoptará una decisión en las próximas horas tras revisar todas las pruebas.
La denuncia surge del grupo antiracista polaco Never Again, cuyo cofundador, Rafal Pankowski, sostiene a través de un comunicado que Marciniak “supuestamente promovió y participó recientemente en un evento organizado por un líder polaco de extrema derecha, Slawomir Mentzen. Estamos conmocionados y horrorizados por la asociación pública de Marciniak con Mentzen y su tipo de política tóxica de extrema derecha. Es incompatible con los valores básicos del juego limpio como la igualdad y el respeto”.
Mentzen es el líder del partido populista Konfederacja (Confederación), que ha sido acusado de promover puntos de vista antisemitas, sexistas y homofóbicos.
Marciniak fue anunciado como orador en una conferencia de negocios para empresarios que tuvo lugar el lunes en Katowice (Polonia). Mentzen promovió la participación del árbitro en sus canales de redes sociales.
Comunicado de la UEFA
La UEFA sostiene en un comunicado que "toda la comunidad del fútbol aborrece los 'valores' que promueve el grupo en cuestión y se toma muy en serio estas acusaciones".
Según Pankowski, Never Again le ha pedido a Marciniak que “reconociera su error. Si no lo hace, creemos que la UEFA y la FIFA deberían sacar consecuencias”.
El mejor árbitro de la actualidad
Marciniak, de 42 años, arbitró en los Mundiales de 2022 y 2018 y en la Eurocopa de 2016. Se perdió la Eurocopa 2020 mientras se recuperaba de un problema cardíaco después de una infección por COVID-19. En diciembre pasado dirigió la final del Mundial de Qatar 2022 que Argentina ganó a Francia por penaltis.


