A la mala noticia de la indisposición de Iago Aspas, suplente contra el Betis por unos vómitos, le siguió la buena nueva del estreno como titular del canterano Gabri Veiga, una de las grandes apariciones del arranque de temporada en el Celta.
Veiga recogió el testigo del capitán y solo tardó 9 minutos en dejar su impronta en el partido en forma de golazo. El centrocampista de 20 años se sacó de la chistera un disparo ajustado y seco desde fuera del área al que no llegó Rui Silva. 1-0, golazo y Balaídos rendido a sus pies.
Veiga se dejó la piel para contrarrestar la superioridad de un Betis que fue mejor en la segunda parte a pesar de quedarse con uno menos desde el minuto 20' por la expulsión de Luiz Felipe con roja directa. El canterano, además, fue despedido con Balaídos puesto en pie cuando fue cambiado a falta de 20 minutos.


