El Borussia Dortmund va en serio. El de esta noche, ante el RB Leipzig, era un buen examen para saber si los amarillos estaban dispuestos a seguir su pulso particular con el Bayern de Múnich y vaya si lo han aprobado. Victoria importantísima ante el cuarto clasificado y, de momento, líderes del campeonato a falta de once fechas. El 'Imperio Bávaro' en Alemania peligra. Y menos mal.
Bellingham y Szoboszlai, juventud al poder
De los 22 que saltaron al campo, Bellingham (19 años) y Szoboszlai (22 años) fueron los mejores. Cada uno trató de llevar a su equipo hasta el gol lo más pronto posible y, a los 15 minutos, ya habían habilitado con sus pases exquisitos dos ocasiones muy claras de Nkunku por un lado y un gol anulado a Brandt por mano en el otro.
Sin embargo, y pese a que el Leipzig comenzó con una marcha más, los goles los puso el Dortmund. Fue más eficaz. El primero, de penalti, obra de un Reus que no falló tras sufrir un derribo en el área por culpa de Blaswich, el meta visitante. Y el segundo, un disparo de volea mordido de Emre Can que sorteó piernas de propios y contrarios hasta toparse con la red. Dos golpes, dos goles. Sin sufrir. Y eso que el Borussia había comenzado algo mermado con la baja de última hora de su portero Kobel, tocado, al que sustituyó Meyer.
El miedo no se materializó a tiempo
Ya tras el descanso el Leipzig salió con la obligación de pelear algo más por sus opciones y, aunque tardó demasiado, lo hizo. Avisó primero y ejecutó después. Falló André Silva un mano a mano clarísimo y luego fue Emile Forsberg quien recortó distancias metiendo el miedo en el cuerpo a los locales que se deshacían por minutos.
Sin embargo, Edin Terzic apuntaló a su equipo con los cambios y, no sin sustos finales, pudo conservar la estructura de una victoria que deja a los suyos líderes en solitario a falta de lo que haga el Bayern este sábado en Stuttgart. La emoción está servida en la Bundesliga.


