El Atlético, contra sus propias 'Brujas'
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Los rojiblancos buscan acabar con su maldición histórica ante el cuadro belga, en la ida de los 1/16 de Champions.
Simeone: "Los jugadores salen siempre con motivación, no salen a perder o empatar un partido".


- Chema G. Fuente
Periodista | BRUJAS
El escenario en el que el Atlético de Madrid se jugará en la noche de este miércoles 18 de febrero, la mitad del pase a los octavos de final de la Liga de Campeones, lleva el nombre de un héroe local. Jan Breydel fue un líder revolucionario, carnicero de profesión, que lideró la resistencia local ante los franceses, en el siglo XIII.
Sin que sirva de precedente, aquella gesta no fue contra los españoles, por estas tierras, las madres aún asustan a los niños con el Duque de Alba si se portan mal; pero pareciese que, en lo deportivo, lo fuese. Porque estas lindes no son tierra de acogida para los hispanos. Porque el Brujas, no siendo uno de esos clubs de elite en el escenario continental, sí que tiene el suficiente arrojo y determinación, para tumbar gigantes. Especialmente en su propio feudo. Que se lo digan a este Atlético de Madrid, que visitó cuatro veces este estadio inaugurado en 1974, que se le resistió siempre. Incluso ya con el mariscal Diego Pablo Simeone al frente. Algo extraño, porque no debe haber muchos estadios en los que el equipo colchonero no pusiese su bandera desde que el técnico se hizo cargo.
Pero la realidad es esa, tres derrotas, un solo empate. Una maldición que romper, en definitiva, para un Atlético que desea huir de esa irregularidad que le persigue en esta temporada. Muchos se preguntan qué cara será la que caiga esta noche. La buena, la de ese equipo travestido de ciclón de energía y fútbol, de velocidad y malicia que masacró al Real Betis o el FC Barcelona, en Copa del Rey. O la cruz, la de ese grupo ausente y despistado que se dejó atropellar por el Rayo Vallecano hace sólo unos días.
Si el fútbol es un estado de ánimo y una motivación, está claro que LaLiga pasó, desde hace semanas, a un segundo plano para los rojiblancos. Las palabras dicen una cosa, pero los hechos demuestran otra. Y miren, tampoco es un drama, el Atlético tiene plantilla y fútbol para meterse en Champions, como tercero o cuarto. Mucho más no va a rascar, así que parece inteligente centrar sus energías en la Copa y la Champions, donde puede acabar logrando un trofeo que haga que la temporada termine en éxito.
Sostiene Simeone que el Atlético “no elige” los partidos que juega. Pero si lo hiciese, éste debería ser uno de ellos. Sin duda.

De cara a este choque, el Cholo sólo cuenta con las bajas de Nico y Barrios, ambos lesionados muscularmente. Se entiende que, con las rotaciones de Butarque, el once debería dejar un ataque formado por Julián Álvarez, con Baena y un Griezmann en estado de gracia; un centro del campo con Giuliano, Cardoso, Koke y Lookman; y una defensa con la dupla de centrales más fiable –Pubill y Hancko–, con Llorente y Ruggeri en los laterales. O quizás la variable de Llorente en la medular y Molina en el carril diestro, puesto que el argentino parece haber despertado.
Enfrente, un Brujas muy fuerte en casa, especialmente en Europa: sólo perdió tres de sus últimos duelos como local. Aunque su trayectoria continental sí que fue irregular en esta campaña.
Tácticamente, las belgas han oscilado entre un 4-3-3 y un 4-2-3-1, tratando de equilibrar la presión alta con transiciones rápidas, aunque la irregularidad defensiva en Europa ha penalizado sus aspiraciones, mientras que, en su liga, el equipo muestra más solidez y capacidad para controlar el ritmo de los partidos.


