El partido de ida de las semifinales de la Copa del Rey, entre el FC Barcelona y el Atlético de Madrid, abrió un debate que Diego Pablo Simeone, entrenador colchonero, parece no querer siquiera ni contemplar.
Fue una cuestión muy inesperada, porque lo cierto es que hasta el choque en Montjuíc, Juan Musso, arquero rojiblanco, era el ‘Zamora’ de la Copa del Rey, con un buen número de actuaciones sólidas. Pero claro, la ida de las semifinales fue una sangría en muchos sentidos, el Atlético encajó cuatro goles en apenas 20 minutos.
La imagen consistente que había dejado el ‘ex’ de Atalanta, hasta la fecha, quedó tocada. No sólo a cuenta de los goles, que es algo que puede suceder, sino a través de algunas acciones, especialmente en el juego aéreo o en alguna salida, que dejó una extraña sensación en el aire.
Con todo, el argentino también hizo varias buenas paradas y evitó varios goles. Hasta entonces, el guardameta sólo había encajado un gol en seis partidos (cinco en Copa y uno en Liga). Era un auténtico muro. La goleada sufrida dejó la duda de si Simeone iba a apostar de nuevo por Musso en la vuelta, u optaría por Jan Oblak.
Por lo visto en la primera prueba de cara al choque ante el Barcelona, Simeone estaría planeando seguir apostando por el internacional argentino. La confianza en el cuerpo técnico, en el ex de Atalanta, es grande. Y lo es avalada por los datos, porque, como decimos, salvando el partido de la Ciudad Condal, sus actuaciones habían dejado la imagen de un portero muy solvente y sobrio.
OBLAK ENCAJÓ TAMBIÉN CUATRO
Hay otra cuestión que es conveniente tener en cuenta. En el partido de LaLiga, Jan Oblak también encajó cuatro goles en 20 minutos en el Metropolitano. Así que, por ese lado, no se justificaría tampoco un cambio de arquero en esta competición, a estas alturas de la misma, con base en lo que sucedió en el partido de Montjuíc.



