Miguel Ángel Gil Marín, CEO del conjunto colchonero, realizó una extensa entrevista a Sonora en la que confiesa que tuvo atado a Luis Enrique antes de la llegada del Cholo, y como se gestó y se gesta el actual Atlético de Madrid con el argentino a la cabeza.
El verano previo al Cholo
“Es obvio que si el gestor soy yo, el que toma las decisiones de las contrataciones soy yo. Un año antes de que venga Simeone, quedo con Diego para vernos allí en Buenos Aires. Él estaba de entrenador en Estudiantes si no me equivoco, y quedamos un rato al finalizar el partido. Tuvimos una charla bastante larga y ya le dije, tenemos que trabajar algún día juntos. Sería casualidad o destino. Un año después yo tenía cerrada la contratación de Luis Enrique para entrenar al Atlético de Madrid, me dijo que lo haría encantado pero tenía un compromiso con el grupo americano que podía comprar la Roma. Una operación que tenía que confirmarse. Por eso habíamos empezado a planificar con él y la verdad que estábamos, yo por lo menos, muy ilusionados con su posible llegada. Y un día a las cuatro de la mañana me llega la llamada suya de que al final los americanos compran y que tiene que cumplir su palabra. En ese momento, cerca ya de junio, se me cayó por completo todo lo que yo tenía pensado. Pasé de la ilusión a la decepción. Le encargué a Caminero que él tomara la decisión porque en ese momento, cuando estás confundido, es no tomar decisiones. Y él retomó una relación que habíamos dejado atrás con Gregorio Manzano. Le contratamos y con esa plantilla que nosotros creíamos que era para meter al equipo en Europa hicimos una primera vuelta muy mala”.
La llegada del Cholo
“Dos meses antes, que veíamos la dinámica del equipo, la tendencia en la tabla de clasificación, volví a hablar con Diego. Podía pedir el favor a la Directiva de su club que le dejaran salir, pero siempre que terminase el campeonato de Argentina. Estaba en Racing. Entonces empezamos a hablar. Y la primera vez que fui a hablarle de condiciones me dijo que le daba igual, o sea que si venía no era por dinero. En ese momento buscaba alguien que tenga el carisma suficiente para ser convincente en un vestuario y en una masa social. Y yo lo que pensaba es si somos capaces de implantar eso aquí, pues yo creo que va a poder funcionar. Nunca pensé que podía tener la década de éxito que ha tenido. Me acuerdo perfectamente, un contrato de un millón de euros bruto y él pagaba a toda su gente. Porque él no vino por dinero, lo que quería era demostrarse a sí mismo que podía entrenar en Europa. La ha aprovechado y yo no tengo ninguna duda que ha sido una bendición para las dos partes porque los dos hemos crecido mucho”.
Relación con Simeone
“Para hacer viable la convivencia durante más de una década, yo como con Diego y el director deportivo desde hace 10 años todos los meses, sin excepción. Y ahí, pues de alguna manera, yo le cuento cómo va el club, él me cuenta como va el vestuario. ¿Qué es lo que es necesario para mantener una relación de tanto tiempo y que sea buena y que sea sincera? Tolerancia, paciencia y utilizar mucho la cabeza. Al final, de las cosas buenas que yo creo que hemos hecho, ha sido aprender a hablar en su frecuencia y tanto en la del técnico como en la de los jugadores, intentar entenderles, intentar ayudarles, por supuesto, exigirles. Y, sobre todo, nunca pasar la línea del exceso de confianza. Yo no tengo amistad con ninguno ni con el míster ni con los jugadores. Mantengo distancia personal con todos, absolutamente con todos después de 10 años. Ellos hacen su trabajo y yo hago el mío, yo busco el dinero para que no les falte nada, yo les ayudo cuando tienen problemas, trabajo mucho la convivencia y la integración, la exigencia, pero también el agradecimiento y yo la única manera que tengo para agradecerles más allá de tres abrazos es con dinero, por desgracia, pero es así, esto funciona así”.
Cuando se vaya el Cholo
“A mí me encantaría no vivir el post Simeone. Y voy a hacer lo imposible para ello, por lo menos yo. Pero evidentemente algún día llegará. Ojalá que llegue al 2024 y hagamos algún año más juntos. No es fácil porque ha dejado demasiada huella en todo lo que hace. Cuando se de, que algún día se dará y te repito, espero no estar yo entonces, pues creo que tampoco deberá ser un trauma”



