Taparse por arriba para descubrirse los pies. Por ahí están pasando ahora mismo el juego y los resultados de un Atlético de Madrid que tiene más variantes que nunca, una extensión de plantilla envidiada por la mayoría y una seguridad defensiva que dista mucho de la que ha caracterizado siempre al equipo del Cholo.
Era evidente que a más atacar, los goles subirían al electrónico en ambos lados del campo. Es obvio que contando con jugadores más talentosos en el once, los riesgos que toman provocan pérdidas en zonas muy conflictivas del campo que cuestan puntos. Quizá lo menos esperado era que Oblak, tantas veces salvador, errase dos veces en un mismo partido demostrando que es humano. Simeone sabe que no puede empezar todos los partidos perdiendo, pues por mucho arsenal del que disponga, no todos los partidos se pueden ganar a la heroica.
Gonzalo Miró, colaborador de MD de la imagen
El éxito a final de temporada dependerá de la capacidad del entrenador y sus jugadores para ser más consistentes en defensa sin desperdiciar todo el talento que demuestra el equipo de mediocampo hacia delante, donde sucede todo lo que esté año está haciendo disfrutar al aficionado como hacía tiempo. La Liga está tremendamente divertida y la competitividad que se está viendo dará margen para corregir esta dinámica sin que ningún equipo tome una distancia preocupante.