Los 40 días de penitencia de Nico Williams
ATHLETIC
Todo apunta a que el extremo, que empezó ayer a trabajar con el grupo en Lezama, estará disponible en Getafe y también para la pelea por Europa


- Endika Río
Bilbao
Nico Williams vuelve a trabajar con la cuadrilla en Lezama. Esta atípica y corta semana en el Athletic debido al parón de la competición ha terminado con buenas noticias. El extremo inició ayer el entrenamiento con el resto de sus compañeros, justo cuando se cumplían 40 días desde que el conjunto bilbaíno anunciara que el internacional debía parar para iniciar un nuevo tratamiento con un especialista externo de cara a combatir la pubalgia. Una penitencia que espera que haya sido la solución definitiva y ponga fin a una dolencia que le viene persiguiendo durante toda la campaña.
Era un regreso muy esperado y tuvo un recibimiento a la altura. Sus compañeros de vestuario le organizaron un pasillo de collejas nada más pisar el verde de Lezama y las bromas imperaron en los primeros minutos de la matinal. Luego todos se pusieron más serios para desarrollar los ejercicios habituales. El plan con Nico Williams sigue su curso y todo apunta, si no hay contratiempos de por medio, a que estará a disposición de Valverde para la visita a Getafe del domingo 5 de abril (14.00 horas).
Toca recuperar sensaciones y, sobre todo, ritmo tras más de cinco semanas apartado. La idea es que pueda echar un cable a los leones en su lucha por entrar en Europa en la recta final de Liga. El 10 no se viste de corto desde el pasado 11 de febrero, en la ida de semifinales frente a la Real Sociedad en San Mamés, entrando desde el banquillo. Ha permanecido fuera de combate en los últimos siete encuentros del Athletic por este proceso de recuperación en el que ha ido de la mano de Jurdan Mendigutxia.
Parar fue una drástica decisión tras apostar por un tratamiento más conservador que no surtía efecto. La temporada para Nico Williams ha sido una montaña rusa de dolor en la que los picos altos eran cada vez más intensos. Una semana antes del stop, Iñaki apuntó que su hermano iba “viendo la luz” tras los cuartos de Copa en Valencia. Un espejismo porque padeció otro bajonazo y después del primer derbi en el torneo del KO todas las partes optaron por echar el freno. Valverde fue rotundo en Oviedo: “Nico tiene problemas, no está al cien por cien y así no podemos seguir”.
Y es que los números del menor de los Williams se encuentran muy alejados de lo que marca su potencial. Se ha perdido 16 compromisos en el actual ejercicio entre la pubalgia y la lesión muscular que sufrió en septiembre con España y que ha ido “arrastrando durante toda la temporada”, tal y como desveló Mikel González hace un par de meses. Cuatro goles y seis asistencias aparecen en la hoja de servicios de Nico, solo ha podido ser titular en 18 de los 43 partidos disputados por el Athletic y ocupa la 13ª posición en el ranking de minutos del plantel zurigorri.

“Esperamos que después de todo esto vuelva a tope”, declaró Valverde hace poco. El internacional quiere sumarse a las nueve últimas jornadas ligueras que restan... y sin perder de vista el Mundial. Puede ser un refuerzo importante para la escuadra bilbaína, en lo anímico y en lo futbolístico, en una pelea por Europa que está al rojo vivo. El Athletic es noveno, aunque se encuentra a tres puntos del sexto (Celta) e igualado con el séptimo (Real Sociedad) y con el octavo (Getafe).
El de ayer fue el último entrenamiento de la semana para el equipo rojiblanco. Hoy y mañana dispone de descanso y retomará su actividad el lunes. Iñaki Williams trabajó en solitario en el exterior, recuperándose de las molestias que le impidieron viajar con Ghana; Nico Serrano solo hizo una pequeña parte con el grupo; y Paredes también continúa fuera de la dinámica habitual.

