Del debut de Iñigo Martínez a lo nunca visto en el Athletic
ATHLETIC
En la primera vez de los leones en Girona se estrenó el ondarrutarra y regresó Yeray tras superar el cáncer y en la última falló tres penaltis


- Endika Río
Bilbao
De los 19 rivales que militan en Primera, el Girona es al que menos se ha enfrentado el Athletic a lo largo de su historia. 11 veces se han visto las caras, la primera fue en 2017, y con la del sábado alcanzarán la docena. Por añadir contexto, los leones han jugado más compromisos oficiales frente al Deusto (13). Todos, eso sí, hace más de un siglo y en campeonatos regionales. Cinco precedentes en Montilivi con una victoria, un empate y tres derrotas para el cuadro bilbaíno en citas que han dejado huella y bastantes nombres propios.
Esta incipiente historia arrancó en febrero de 2018 con un 2-0 para el Girona. Doblete de Stuani, quien ha sido el artífice de cuatro de los ocho tantos que ha recibido el Athletic en el feudo blanquirrojo. Una temporada complicada en San Mamés, pero los de Ziganda se plantaron en Montilivi inmersos en una racha de diez jornadas sin caer… con siete igualadas y tres triunfos. El técnico armó una defensa de cinco peculiar a modo de espejo porque era el esquema habitual del Girona. Kuko abandonó su idea a la hora de juego, poco antes de recibir el definitivo 2-0.

Por encima del dibujo, lo curioso fueron los integrantes de esa retaguardia. Aquel día fue el debut de Iñigo Martínez con la camiseta del Athletic después de que Laporte se marchara al Manchester City, previo pago de su cláusula de 65 millones de euros, y de que Ibaigane destinara 32 a abonar el blindaje del ondarrutarra a la Real Sociedad. Estuvo cerca de bautizarse con un golazo, ya que estrelló una chilena en el larguero con 1-0 en el marcador.
También fue una fecha señalada para Yeray. Ese 4 de febrero de 2018 significó su regreso a los campos después de superar un tumor testicular. Era la segunda vez que paraba por el cáncer, estuvo más de medio año recuperándose. Completó los noventa minutos. El que no lo hizo fue Unai Núñez, sustituido en el 61’ para retomar la defensa de cuatro. También disputó íntegramente el duelo el cachorro Andoni López, en el primer y único partido de su carrera como león. El lateral zurdo pagó la novatada cometiendo un inocente penalti sobre Maffeo en los compases iniciales.
Más fresca en la memoria está la última visita del Athletic a Girona (2-1), también con protagonismo para el punto fatídico. Al aficionado zurigorri aún le recorre un escalofrío por el cuerpo con el infausto recuerdo de los tres penaltis fallados, algo nunca visto en la historia del club bilbaíno. Los tres atajados por Gazzaniga, al que el sábado volverán a ver bajo palos. Berenguer lo erró con 0-0 y Williams y Herrera, con 1-1. Cierto es que en la estadística oficial solo cuentan dos errores, puesto que el de Iñaki se tuvo que repetir.
Hubo más porque el destino fue cruel y el Girona selló el triunfo en el minuto 99… desde los once metros. Un agarrón de Paredes, que le costó la segunda amarilla, derivó en una pena máxima que no desperdició Stuani. Padilla, titular debido a la sanción de Agirrezabala y a la lesión en la muñeca de Unai Simón, le adivinó la intención y tocó el cuero, sin embargo el lanzamiento iba muy fuerte y le dobló las manos. No se tradujo en puntos el tanto de Sancet, que se lesionó en la misma acción en la que mandó la pelota a la red.

