
Mucho en juego todavía para el Athletic
Hay que reconocer que la temporada está poniendo a prueba a la afición del Athletic. La desilusión viendo el fútbol de los rojiblancos ha ido ganando terreno poco a poco hasta comérselo casi todo a su paso. Pero lo de esta noche no deja de ser un partido de los grandes. Sábado, ambiente nocturno, San Mamés, un Barça al que últimamente se le tienen ganas... Demasiados alicientes como para no animarse a medida que se acerquen las 21.00 horas.
Lo del miércoles fue un palo gordo, otro más. No por inesperado. Aunque sería imperdonable empezar a pensar ya en el proyecto futuro cuando el actual no está ni mucho menos acabado y los números dicen que es posible repetir en Europa sin pensar en ningún milagro de los dioses. Habrá que pelear por ello mientras haya vida, digo yo. Otro asunto es que el juego del Athletic no invite al optimismo y que además lleve siendo así desde hace siete meses.
Quedarse en tierra de nadie o que el ambiente por Bilbao se enrareciera haría que el tramo final de campaña se hiciera excesivamente largo. Sobre todo teniendo en cuenta unas posibles elecciones a la presidencia en el horizonte. El descontento del personal está apoyado en sólidos argumentos, el equipo se ha ganado a pulso ciertas críticas. Eso sí, hay que elegir el momento adecuado para lanzarlas. Durante los noventa minutos, mejor ir todos a una y no evidenciar grietas. Ya habrá tiempo en mayo de que San Mamés hable si es que tiene que hablar.