El Athletic regresó ayer al trabajo en Lezama con la mente puesta en el partido contra Osasuna en El Sadar y la semifinal de la Supercopa frente al Barça. Los leones se fueron a las mini vacaciones navideñas con el bajón de la derrota ante el Espanyol, tanto por el resultado como por las sensaciones, con errores en las dos áreas que impidieron rascar al menos un punto ante el equipo revelación de la Liga.
El equipo necesitará mejorar mucho en el regreso a la competición para solventar primero un duro mes de enero con partidos en las cuatro competiciones, algunos de ellos decisivos como el de Copa ante un rival de Segunda o los dos de Champions. Ello pasa por la mejoría de los futbolistas más importantes, esos que tienen que marcar la diferencia sobre todo en ataque.
También por recuperar a Yuri, Laporte y Maroan, los lesionados que tienen opciones de reaparecer en un corto plazo de tiempo. Para disponer de Yeray aún hay que esperar al mes de abril y Beñat Prados y Egiluz lo tendrán complicado para jugar esta temporada después de sufrir lesiones de gravedad.
Sin todo ello será difícil que se pueda ver al mejor Athletic. El fútbol es de los futbolistas. El equipo tirará para arriba cuando los mejores que están disponibles recuperen su mejor rendimiento y la enfermería se vacíe. Valverde es el mismo de otras temporadas, el que ha llevado al Athletic a las cotas más importantes, entre ellas ganar una Copa. Por tanto que nadie mire al banquillo. Hay que mirar al campo.