El Athletic ha sufrido un gran número de bajas en las últimas semanas, concentradas la mayoría de ellas en la línea de ataque. La convocatoria realizada por Valverde el martes para viajar a Newcastle era muy significativa. Cinco cachorros estaban incluidos en la lista de 23. El once que tuvo que presentar en St James’ Park también se vio influenciado por esta plaga de lesiones. Todos eran jugadores del primer equipo, pero dos de ellos, Mikel Vesga y Unai Gómez, se desempeñaron en posiciones que no son las suyas: el gasteiztarra de media punta y el de Bermeo de delantero centro.
Ya en la segunda parte salieron Selton y Asier Hierro en lo que fue su bautizo como leones. Los dos futbolistas de Basauri lo hicieron bien. Otro tanto se puede decir de Nico Serrano. El navarro dio otro aire al equipo de cara a la portería contraria.
Txingurri posiblemente podrá volver a contar con Yuri y Guruzeta para recibir mañana al Oviedo en San Mamés y se mantiene la duda de Nico Williams, aunque el extremo se ejercitó ayer con normalidad junto a sus compañeros. Ya no tendrá la urgencia que tenía en Inglaterra, pero estos jóvenes jugadores demostraron que la cantera funciona y que se puede contar con ellos en los próximos partidos, siempre con paciencia porque es más difícil mantenerse que llegar.
A veces una situación desfavorable como ha ocurrido en este caso es una oportunidad para que se muestren los menos habituales y los canteranos. A eso se le llama hacer de la necesidad virtud.