El Athletic está a falta de gol. Los leones solo han marcado ocho dianas en los ocho partidos de Liga jugados (la que falta fue de Bartra en propia puerta). A ellas hay que sumar la que anotó Guruzeta en Dortmund. Diez tantos a favor en total en competición oficial y ningún león ha repetido.
La falta de efectividad es un mal que ya ha sufrido el equipo rojiblanco en otras temporadas. Se había subsanado en los dos cursos anteriores pero vuelve a aparecer como ocurre con el Guadiana.
El conjunto bilbaíno ha dispuesto de ocasiones que no ha materializado en diferentes partidos -Valencia, Villarreal, Mallorca...-, pero también es cierto que el juego y las oportunidades creadas no son tan claros como por ejemplo en la temporada anterior.
Mucho se está hablando del número de bajas importantes que ha sufrido el equipo en este primer tramo de curso. Es algo que se echa en falta, pero también se echa en falta la aportación de los jugadores importantes que están disponibles, especialmente los de ataque. Lo dijo Iñaki Williams, delantero y capitán, al término del encuentro de La Cerámica en un sano ejercicio de autocrítica.
Con la recuperación de los lesionados y la mejoría de los hombres importantes que ahora están disponibles, el equipo tiene que tirar hacia arriba.
Es posiblemente el parón liguero que mejor va a venir al Athletic en los últimos años, teniendo en cuenta además que ninguno de los dos Williams ha ido con sus selecciones.