Nuevo capítulo en el culebrón Areso. El de Cascante estuvo ejercitándose tres días al margen del grupo la pasada semana, el viernes se produjo una reunión con Osasuna y el sábado entró en la convocatoria para viajar a Francia de cara al amistoso con el Lorient, pero no pisó el césped. Hoy apuntaba a reincorporarse con el resto de sus compañeros, aunque ha seguido en solitario mientras se resuelve su futuro con Athletic y Atlético moviendo ficha con la entidad rojilla.
Braulio Vázquez ha vuelto a tomar la palabra durante la presentación de Víctor Muñoz para explicar cómo se encuentra la situación con Areso: “El otro día dije que era como una telenovela. Había una que yo veía cuando era joven, se llamaba Cristal, que duró 500 capítulos. Esta va por ahí más o menos. Hubo una propuesta de un equipo que teníamos de hace poco y luego apareció otro. Hay que aunar todas las voluntades. Lo que es mejor para el club, lo que es mejor para Jesús y el club comprador. En eso estamos. Nosotros tenemos que defender los intereses de Osasuna. Sabéis que nos remitimos al importe de la cláusula, que son 12 millones, y en eso estamos. Pero Jesús también tiene que escoger su destino”.
¿Por dónde pasa que se desbloquee esta situación? “Cuando se aúnen las voluntades, pero el jugador también tiene que decidir”, ha asegurado el director deportivo de Osasuna. “Nosotros ya le hemos trasladado a él lo que queremos, lo estoy haciendo de una forma pública incluso, pero nosotros tenemos que defender los intereses de club”, ha detallado dejando claro que apostaron de forma “importante” por Areso cuando “no había jugado ni en Primera ni en Segunda División”. La clave, ha insistido, estará en alcanzar un punto común: “Vamos a tratar que en esa apuesta que hicimos conjuntamente, respetando la voluntad de él, todos quedemos satisfechos al final”.
A Braulio le han preguntado si, entre las propuestas que tiene Osasuna, hay una que gusta más al futbolista y otra que convence más a la entidad navarra. No ha ofrecido una respuesta clara, pero sí ha dejado entrever que puede ser así: “Tenemos que llegar a un consenso. Como las ofertas van variando… a lo mejor a las doce nos gusta mucho una y luego a las cinco aparece otra. Pero al final va a decidir él también. Nosotros queremos respetar la voluntad de Jesús, en eso estamos encaminados. Yo no le voy a obligar a ir a ningún sitio, pero él también tiene que entender que nosotros tenemos que defender los intereses del club”.


