Después de lo acontecido el pasado jueves en el Old Trafford habrá que convenir que el Manchester United no fue tan superior al Athletic como el 7-1 del computo final de la semifinal disputada entre ambos contendientes. A los ingleses les bastó con ser eficaces en el último cuarto de hora del primer tiempo de San Mamés y en los últimos 20 minutos de la segunda parte en su feudo para fulminar a los leones. Los arbitrajes también tuvieron su influencia tanto en el choque de ida como en el de vuelta.
Influencia que se tradujo, por ejemplo, en el penalti y la expulsión de Vivian vía VAR, la continuidad de Maguire en Bilbao pese al derribo a Maroan siendo el último defensor, la segunda tarjeta perdonada a Mazroui, la omisión de la falta de Lindelof sobre Prados con lesión del navarro incluida... Se quejan del arbitraje en España, pero en Europa el panorama es más o menos parecido. No hay quien lo entienda.
Al Athletic le toca ahora cambio de chip. Desde ya mismo. Alavés en casa primero, Getafe y Valencia fuera después y Barça en San Mamés para cerrar la Liga. Villarreal y Betis vienen apretando fuerte por detrás. El objetivo de aquí a final de campaña, visto lo visto, no es otro que conservar el cuarto puesto.
Se intuyen problemas para Valverde de cara a la confección de su once titular ante el conjunto babazorro. Vuelve Vivian tras cumplir su sanción, pero los Williams, Sancet y Prados están entre algodones. Toca esperar y ser conscientes de que la Europa League ya es historia. Ahora hay que sellar la Champions.