La pretemporada avanza en medio de todo el lío formado por el futuro de Nico en lo que ya se puede denominar como el culebrón de verano. En esta ocasión ha tocado al Athletic. Mala suerte porque este tipo de asuntos lo único que hacen es desestabilizar y desviar el foco del desarrollo deportivo del equipo. Hicieron bien el presidente, el entrenador y el capitán en salir al paso del interés declarado sin ningún rubor por el Barça respecto a un futbolista que tiene contrato con otro club. Las palabras de De Marcos dejaron un mensaje claro: el mejor sitio para que continúe su progresión es el Athletic. El lateral de Laguardia se mostró muy tajante con un discurso suave en las formas pero contundente en el fondo.
Qué duda cabe que el proyecto rojiblanco quedaría tocado si el extremo sale este verano, un proyecto que despierta ilusión entre los aficionados sobre todo por el nivel del equipo arriba, con los dos Williams, Sancet, Berenguer, Guruzeta y Unai Gómez y esta temporada con la incorporación de Álvaro Djaló, que de momento está dejando detalles de muy buen delantero en los entrenamientos de Lezama. Tiene la portería entre ceja y ceja y está demostrando una gran velocidad por banda.
Mantener al menor de los hermanos es clave para que la ilusión no se resquebraje. Su salida sería un golpe duro en un club que ha recuperado el orgullo con la Copa ganada en Sevilla y con un plantel que tiene a uno de los mejores porteros del mundo y un frente de ataque que para sí quisieran muchos equipos de postín.