Tras muchos años viendo este circo, la capacidad de sorpresa sigue sin tener fin. Las cantidades movidas en traspasos y cesiones entre clubes para regocijo de bolsillos de jugadores y agentes, insultantes. Quién no ha hecho los deberes a tiempo, a tirar de chequera.
Lo del Chelsea, digno de estudio en centros financieros. Agitador del mercado, despilfarrador incluso. La guinda, el fichaje de Enzo Fernández. Por más que haya quedado campeón del mundo con Argentina hace bien poco, sólo cuatro meses como internacional con la Albiceleste y seis jugando en Europa. Quien lo compró en verano por 18 millones, Benfica, acaba de venderlo por 121. De locos.
Impresentable el circo montado a la hora de configurar el calendario copero. Una vez más, plegados a los intereses y/o necesidades de los grandes trasatlánticos. Basta que les venga mal una fecha para que todos debamos mover nuestro calendario. En este caso, eran los de Madrid. ¿Por Athletic u Osasuna se hubiese hecho lo mismo?
Indudablemente, el resultado del sorteo lo hubiésemos firmado antes de que Luis de la Fuente extrajes las bolas. Lo posterior, otra demostración palpable de que por estos pagos “el fútbol no es de los aficionados”. Fechas y horas de los duelos demuestran que les importamos bien poco.


