Llueve, llueve y no para de llover en Bilbao. Fuera y dentro de San Mamés. La de ayer noche ante el Sevilla no fue más que una nueva demostración de impotencia de cara a gol del equipo de Marcelino. A los hispalenses, un bloque con el sello Champions, les bastó con una aproximación y media para llevarse los tres puntos y sumir al Athletic en plena depresión.
Lo de los arbitrajes no debe servir como excusa, pero también tiene su tela. Lo del VAR empieza a ser una broma pesada. Esta vez Koundé cometió lo que pareció un claro penalti sobre Muniain, pero no hubo ni revisión ni nada por el estilo. Otro ‘sigan, sigan’ más pese a que la herida. con sangre y todo, en la pierna del capitán rojiblanco hacía indicar todo lo contrario.
El que perdona lo paga y este Athletic se está acostumbrando a perdonar más de la cuenta. Las estadísticas seguirán diciendo que es el que más corre, el que más presión hace arriba, el que más ocasiones crea y todos estos datos tan propios del fútbol moderno; pero su falta de eficacia realizadora es impropia de un equipo de Primera. Los rojiblancos, por cierto, tampoco son ya los que menos tantos en contra reciben.
De banda a banda
Marcelino afrontó este envite con dos cambios en su once. Balenziaga y Muniain, suplentes en Getafe, ejercieron en la banda izquierda en lugar de De Marcos y Zarraga que, curiosamente, habían formado el ala derecha en el Coliseum. Lekue y Nico Williams cambiaron de lado a lado.
Lopetegui, con muchas e importantes bajas y la eliminación en la Champions aún reciente, hizo más retoques. Hasta cuatro en comparación a la cita liguera anterior ante al Villarreal y la continental de Salzburgo. Delaney, Óscar, Oliver Torres y Rafa Mir fueron las novedades en Bilbao.
El choque arrancó con susto para Unai Simón tras un remate de Delaney que Lekue desvió de cabeza. El dominio fue claramente rojiblanco a partir de ahí. Las ocasiones locales y los errores defensivos visitantes, groseros algunos, se fueron sucediendo, pero entre la incapacidad realizadora propia, los postes y Bono; la superioridad rojiblanca no tuvo reflejo en el marcador. Ver para creer las opciones no convertidas de Iñaki Williams, Dani García, Nico Williams y Raúl García.
Al Sevilla, en cambio, le bastó con una aproximación en torno al minuto 38 para acertar en la diana. El danés Delaney marcó un gol de bandera con un tiro colocado desde fuera del área. Muniain, en una acción en la que Koundé pudo haber cometido penalti, y Vencedor, con otro tiro al palo, tampoco pudieron firmar las tablas antes del descanso.
Los visitantes apretaron más y mejor en la segunda mitad. El Athletic, con menos ímpetu, dejaron de acercarse con tanta frecuencia ante Bono, aunque Unai Simón siguió siendo un espectador más. Marcelino probó primero con Sancet por Raúl García, después con Petxa y Zarraga por Lekue y Dani García y más tarde con Berenguer por Nico Williams.
Tan solo una ocasión, muy clara además, para los bilbaínos entre cambio y cambio. Muniain, tras una buena dejada de Iñaki Williams, remató a las nubes. El Sevilla, que nada tuvo que ver con el del primer tiempo, supo apretar los dientes atrás y atar en corto a un Athletic al que los cambios no le aportaron nada. Llueve en Bilbao.


Athletic: Unai Simón; Lekue (Petxa, m.65), Yeray, Íñigo Martínez, Balenziaga; Nico Williams (Berenguer, m.75), Vencedor, Dani García (Zarraga, m.65), Muniain; Raúl García (Sancet, m.57) e Iñaki Williams.
Sevilla: Bono; Montiel, Koundé, Diego Carlos, Augustinsson (Rekik, m.66); Fernando, Delaney, Óliver Torres (Jordán, m.66); Papu Gómez, Óscar Rodríguez (Gudelj, m.85) y Rafa Mir (Munir, 78).
Gol: 0-1, m.38: Delaney.
Árbitro: Alejandro Hernández Hernández (Comité Canario). Mostró tarjeta amarilla a los locales Lekue (m.51), Dani García (m.61), Vencedor (m.65), Íñigo Martínez (m.93) y al visitante Fernando (m.73).
Árbitro VAR: David Medié Jiménez (Comité Catalán)
Incidencias: Partido de la jornada 17 de Primera División, disputado en San Mamés ante 36.737 espectadores.
