Se suele decir que uno siempre vuelve a donde fue feliz y Thiago Silva no ha querido ser menos. En la madrugada de este lunes el brasileño se ha vuelto a enfundar la camiseta tricolor de Fluminense 16 años después. El veterano central, de 39 años, ha vivido un redebut muy especial con el club de su vida y con el que ha decidido dar las últimas patadas al balón de su larga y exitosa carrera.
Thiago Silva anunció el pasado mes de abril que abandonaba el Chelsea para poner punto y final a su aventura por Europa, y al poco tiempo comunicó que regresaría al Flu. Su presentación con el club brasileño estuvo a la altura de las expectativas, con un Maracaná lleno hasta la bandera y con una afición con muchas ganas de volver a ver a su ídolo local. Pese a haber sido anunciado hace ya tiempo, su estreno con el 'Tricolor' se ha hecho esperar debido a que el mercado de traspasos en Brasil abrió el pasado 10 de julio.
En su primer partido frente a Cuibá, el zaguero ya portó el brazalete de capitán mostrando la jerarquía que siempre ha demostrado a lo largo de todo su carrera, siendo capitán en todos los equipos por los que ha pasado. Además, ha sido un amuleto para su equipo, ya que tras su victoria en el partido de ayer, el vigente campeón de la Libertadores abandona el farolillo rojo del Brasileirão y vuelve a cosechar una victoria más de dos meses después.
Tras el final del encuentro Thiago Silva se mostró muy contento en redes sociales tras su vuelta a Fluminense. "Hacía 16 años que no experimentaba la bonita sensación de vestir esta camiseta en el campo. Sin duda este es un momento que jamás olvidaré y agradezco a Dios por estar a mi lado y por ayudarnos a conseguir la victoria. También quiero agradecer a mi familia y a los 'tricolores' por el apoyo y el cariño. Seguiremos luchando por más victorias".


