El nuevo River de Coudet arrancó ganando en un final polémico
FÚTBOL
En el primer partido del Chacho como DT, los millonarios vencieron 2-1 a Huracán en Parque Patricios. Lo justificaron en el segundo tiempo. El técnico terminó conforme.

- Joaquín Laborde
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Fue la primera vez de Eduardo Coudet como técnico de River. Y dejó sensaciones cruzadas. Porque hubo un primer tiempo vacío de juego y un segundo con más claridad y situaciones. Porque atrapó una victoria merecida por los 45 minutos finales y manchada por el penal que no le cobraron a Huracán en el último suspiro.
"Estoy contento porque fuimos justos ganadores. Creamos muchas situaciones. Estoy ilusionado. Tenemos muy buen plantel", dijo el ex técnico del Alavés.
Lo más novedoso en el armado del River del Chacho se observó del medio hacia arriba. Por delante de Anibal Moreno y Fausto Vera, jugaron el ecuatoriano Kendry Páez, Tomás Galván y el juvenil Ian Subiabre. Y como centrodelantero, Sebastián Driussi.
Se trató de un 4-2-3-1 que intentó aplicar una presión alta en el inicio, pero rápido perdió intensidad y terminó en posesión sin profundidad. A tal punto que en el primer tiempo solo generó una dulce construcción, además culminada en gol.
Driussi recibió de espaldas y tiró una muy buena apertura hacia la derecha para Gonzalo Montiel. El campeón del mundo metió un centro y apareció Driussi para cabecear al arco vacío. Una linda combinación transformada en 1-0 con complicidad máxima del arquero Hermán Galíndez, quien calculó mal la salida para cortar el envío aéreo.
Huracán buscó incomodar a River cerrando espacios y apostando a encontrar al ecuatoriano Jordy Caicedo. Y con su fórmula amenazó más que los millonarios.
Caicedo tuvo una corrida que concluyó con una tapada de Santiago Beltrán en el cero a cero. Y luego, el mismo ecuatoriano fue víctima de un agarrón de Lucas Martínez Quarta y ejecutó el penal del 1-1 con precisión máxima.
River mejoró en el segundo tiempo con el ingreso del juvenil Joaquín Freitas (por Driussi) y con el crecimiento de Galván y de Subiabre, quienes exigieron dos veces a Galíndez. Y en el medio, Huracán tuvo su chance, pero se la tapó Beltrán a Caicedo.
Juanfer Quintero entró para patear el penal que le habían cometido a Subiabre y Galíndez se lo atajó. Eso sí, el arquero no pudo con el otro penal, el que más tarde ejecutó Montiel, el que sería el gol de la victoria.
Huracán fue por el empate y en el final casi lo consigue con un tiro de Lucas Blondel de frente al arco que se fue por arriba tras el manotazo de Beltrán. Y terminó lleno de bronca, enojado porque no le cobraron un penal en el último suspiro: un empujón claro de Paulo Díaz a Juan Bisanz.
Fue un final tan polémico como raro. A River no le importó. Después del traumático cierre del ciclo de Marcelo Gallardo, los millonarios festejaron en Parque Patricios, se acomodaron en la Zona B del Apertura y arrancaron con una sonrisa esta nueva historia de la mano de Coudet. El tiempo dirá.

