Diego Capel, exfutbolista: "A los seis meses de llegar a La Masia tuve una depresión, lloraba cada noche como una magdalena"

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El ex del Sevilla relató su corta experiencia en el Barça cuando tenía 12 años

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Diego Capel, exfutbolista: "A los seis meses de llegar a La Masia tuve una depresión, lloraba cada noche como una magdalena"

Diego Capel, de 37 años y retirado del fútbol en el 2023, ha explicado en una reciente entrevista cómo recaló en sus inicios como futbolista en La Masia del FC Barcelona y la depresión que tuvo con sólo 12 años.

El que fuera conocido como jugador del Sevilla, al militar en el equipo hispalense durante siete temporadas, contó en el podcast de 'Offsiders' la manera en la que llegó al Barça. "Jugaba el típico torneo del pueblo, de 24 horas, de fútbol sala. Era mi primer torneo. Al terminar, mi entrenador me dijo que había un hombre que quería hablar contigo. Se presentó como el ojeador del Barça en Almería y fue él el que me descubrió".

Ingresó entonces en La Masia, donde explicó que "me cambió la vida. Era un ambiente familiar. Estaba al lado de Iniesta, de Víctor Valdés... Cesc Fàbregas venía a comer. Fue todo tan imprevisible... Estar jugando al fútbol en La Masia, con la historia que tiene y de donde han salido tantos jugadores..."

"No tenía ni móvil. Me dieron un Alcatel, que era una cacharra, para llamar a mis padres"

Sin embargo, Capel contó que "lo pasé mal. A los seis meses tuve una depresión. Echaba de menos a mi familia. Siempre he dicho, cuando me han preguntado por este caso, que yo no era muy partidario de que uno con esa edad salga de su ambiente familiar. Creo que ahora lo hacen de manera diferente. Los niños se llevan a la familia allá".

"Sentí que ese no era mi momento, que el fútbol estaba en un segundo plano porque necesitaba el calor de mi familia y decidí volver a Almería"

Relató también que "no tenía ni móvil. Me dieron un Alcatel, que era una cacharra, para llamar a mis padres. Y ese era mi día a día. Por la noche, hablar con mi madre y llorar como una magdalena. A los cinco o seis meses decidí volver a mi pueblo".

Aun así, indicó que "siempre lo digo. Estoy eternamente agradecido. Allí me trataron muy bien. Es como una familia. Están pendientes de ti 24 horas. Sí es verdad que sentí que ese no era mi momento, que el fútbol estaba en un segundo plano porque necesitaba el calor de mi familia y decidí volver a Almería".

 

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