De menos a más en el torneo ha ido el FC Barcelona de Jordi Pérez. Se vieron contra las cuerdas el sábado ante el Borussia Dortmund y desde entonces han sacado una versión que hacía pensar que eran candidatos a todo. Con Jayden como principal referente, el resto también estaba a un nivel muy alto. Superaron con claridad en fase de grupos al Espanyol(3-1) y por la tarde parecía que podrían con el Valencia, pero el partido acabó en empate (1-1) y en los penaltis cayeron eliminados (2-3).
Empezaron monopolizando la pelota y acercándose a la portería del Valencia, con el único pero de que en ocasiones les faltaba acabar jugadas más veces. El tanto que les puso por delante tuvo a Jaume, un pequeño Jordi Alba, subiendo por la izquierda y poniendo un centro al segundo palo en el que Jan More la amortiguó con la testa y Jayden la metió por la escuadra en boca de gol. Aunque parecía que los culés tenían el partido controlado, no pasaba mucha cosa.
Ya en la segunda parte dio un paso adelante el Valencia, capaz de acercarse a zonas peligrosas con pocos pases. En medio de la incertidumbre llegó el tanto del empate con un chut de Alejandro. Como es lógico en estos contextos el miedo a perder se impuso a las ganas de ganar y todo se decidió desde los siete metros. Ahí el factor diferencial fue Ibai García Mellado, que detuvo el primer penalti. Todos los demás tanto de uno como de otro equipo acertaron.


