El arbitraje catalán pierde peso en la elite
FEDERACIÓN CATALANA
El desplome del arbitraje catalán se consolida: sin nuevos representantes y con García Verdura como única figura en Primera, mientras otras comunidades ganan protagonismo

- Adrià MasdÉu
El arbitraje catalán atraviesa uno de sus momentos más delicados. La reciente lista de ascensos y descensos ha confirmado que Rubén Ávalos Barrera, uno de los nombres más reconocidos de la comunidad, no continuará en Segunda División la próxima temporada, y ningún otro árbitro catalán ha logrado ascender de categoría. Esto deja a Víctor García Verdura como el único representante catalán en la élite (Primera División) para la campaña 2025-26, a pesar de que Cataluña es la federación con mayor número de licencias arbitrales del país.
La caída del arbitraje catalán no es nueva, sino que forma parte de una tendencia descendente iniciada en 2021, cuando el entonces responsable técnico, Velasco Carballo, decidió apartar a Xavier Estrada Fernández y retiró a Medié Jiménez ese mismo año. Desde entonces, bajo la dirección de Medina Cantalejo, otras comunidades como Andalucía, Navarra o La Rioja han ganado terreno con múltiples ascensos.
En el ámbito femenino, la situación no es más alentadora. Yolanda Parga, máxima responsable del arbitraje femenino, ha tomado decisiones severas tras errores importantes durante la temporada. La asistente Andrea Peña, que estuvo en el ojo del huracán cuando anuló un gol legal al Barça en el Clásico disputado en Montjuïc, ha sido apartada, mientras que la colegiada principal, Olatz Rivera, no ha recibido sanción alguna. Este episodio provocó fuertes críticas desde los clubes y la Liga F, que exigieron reformas urgentes en el cuerpo arbitral femenino.

