A sus 33 años, Alexandra Popp vestirá por última vez la camiseta de la selección alemana el lunes en Duisbourg, precisamente la ciudad donde debutó en la Bundesliga femenina, en su 145 partido como internacional contra Australia. Más de 30 mil aficionados la esperan en este partido amistoso que servirá como despedida para una de las figuras más destacadas de su deporte en los últimos años.
"Absoluta leyenda y pionera en el fútbol de mujeres", escribía Fran Kirby, actual jugadora del Brighton y ex del Chelsea.
"Personalmente, como romántica del fútbol, no hay nada más hermoso que terminar donde todo comenzó. Para mí, es una inmensa suerte poder jugar una vez más en este campo", señalaba la jugadora al hablar la semana pasada sobre su último partido con la Mannschaft.
Mientras disfrutaba de unos días de descanso en Wolfsburgo, sus futuras excompañeras de selección se preparaban en Frankfurt para el amistoso contra Inglaterra, que ganaron 4 a 3 en Wembley, un duelo que recuerda a la final de la Eurocopa 2022, que fue ganada por las inglesas en el templo del fútbol.
"De hecho, no me resulta extraño. Las semanas pasadas han sido intensas y los cortos días de tiempo libre son extremadamente importantes para mí", explicó en rueda de prensa.
El lunes será titular por última vez con el brazalete de capitana, "pero no un tiempo completo", como se acordó, precisó el nuevo seleccionador Christian Wück, quien considera que estos partidos de octubre son importantes para su equipo, en un profundo proceso de renovación, con el título europeo en la mira para julio próximo.
El destino ha querido que Popp jugara su último encuentro con Alemania, el próximo 28 de octubre, en el mismo lugar en Duisburg, equipo con el que debutó en la Bundesliga femenina
Popp será reemplazada para ser celebrada "como se merece" por los casi 30.000 espectadores esperados en el Wedaustadion de Duisbourg, una ciudad en el corazón de la cuenca industrial del Ruhr, donde la carrera de la jugadora despegó a finales de los años 2000: allí disputó su primer partido de Bundesliga en septiembre de 2008 y su primer encuentro con la Mannschaft en febrero de 2010.
Desde entonces, se ha convertido en la tercera máxima goleadora de la Mannschaft con 67 goles, aunque ha llegado a un bache para la selección alemana, ocho veces campeona de Europa entre 1989 y 2013 y bicampeona del mundo en 2003 y 2007.
Antes de poner rumbo a 350 kilómetros al este y dirigirse en el verano de 2012 a Wolfsburgo, que no abandonará y que se convertirá en el club referente del fútbol femenino alemán en la década de 2010, Popp ganó sus primeros trofeos con Duisburgo, dos Copas de Alemania (2009 y 2010) y una Copa de la UEFA (2010).
En casi dos décadas al más alto nivel, la jugadora ostenta un enorme palmarés: dos Ligas de Campeones (2013 y 2014), siete títulos de campeonas y trece Copas de Alemania, además de un título olímpico en 2016 en Río y una final de la Eurocopa 2022.
A menudo ralentizada por las lesiones (se perdió el último triunfo continental de Alemania en 2013), su popularidad explotó en Alemania durante la Eurocopa 2022 (terminó como máxima goleadora junto a la inglesa Beth Mead con seis goles, dos de ellos en semifinales contra Francia). Pero fue alcanzada por una lesión y tuvo que ver desde las gradas llenas (87.000 espectadores) el triunfo inglés.
Popp ha sido muy beligerante sobre "la igualdad salarial" promovido por la estrella estadounidense Megan Rapinoe, que aboga por condiciones financieras iguales a las de sus homólogos masculinos, hacia "el juego equitativo", para un acceso igualitario a las infraestructuras, "para que podamos ser igualmente profesionales".


