El Valencia oficializó este miércoles la rescisión del contrato del central Gabriel Paulista, uno de sus capitanes esta temporada y que se marcha al Atlético de Madrid tras disputar más de 220 partidos con el club valenciano.
El brasileño se marcha después de que Peter Lim no quisiera que Paulista renovara su contrato con el Valencia, ya que si disputaba un par de partidos más en Primera y acumulaba veinte encuentros de Liga esta temporada, renovaría una temporada más por cinco millones de euros brutos.
Así, el Valencia ofreció al brasileño la rescisión de su contrato y Paulista, que ya está en Madrid desde este martes, será nuevo jugador del Atlético.
El jugador brasileño llegó a Mestalla en verano de 2017 de la mano de Marcelino García Toral, que apostó por él después de haberlo tenido en el Villarreal años atrás. El Valencia pagó en su día algo más de diez millones de euros por su fichaje del Arsenal, un dinero que no ha podido rentabilizar con una venta, al dejarlo marchar gratis.
En su primera temporada, se asentó en el eje de la zaga junto al argentino Ezequiel Garay, con quien consolidó una pareja de centrales que la campaña siguiente, en 2019, fue titular en la final de Copa del Rey que el Valencia ganó al Barcelona por uno a dos.
Asimismo, aguantó en el club a pesar del desmantelamiento de grandes jugadores que vivió el equipo en 2020, con las salidas de Parejo, Coquelin, Kondogbia o Rodrigo, y esta era su séptima campaña en el equipo de Mestalla.
Sin embargo, Paulista, de 33 años, se despidió definitivamente del Valencia, a pesar de que el contrato que contemplaba una cláusula para alargar su estancia en Valencia una temporada más no lo firmó Marcelino, su principal valedor, sino que fue el singapurense Anil Murthy, a quien colocó en la presidencia Peter Lim.
En el comunicado en el que se anunció la rescisión, el Valencia deseó la mejor de las suertes al futbolista en su nueva etapa.


