La Unió Esportiva Cornellà se está viendo obligada a trasladarse a más de 100 kilómetros para jugar los partidos de local. Y no es la primera vez que los del Baix Llobregat deben desplazarse para disputar sus encuentros en casa.
La pasada campaña, el Ayuntamiento de Cornellà y el RCD Espanyol llegaron a un acuerdo para ceder el Stage Front Stadium a la UE Cornellà para disputar sus partidos como local en la temporada 2022-2023. Este cambio de campo se debió, igual que ahora, a que el conjunto cornellatense no cumplía con los requisitos establecidos por la Federación al no disponer de un terreno de césped natural y una iluminación artificial de competición de un mínimo de 600 luces, entre otras medidas.
Es por ello que, actualmente, el equipo dirigido por Gonzalo Riutort disputa sus encuentros como local en el Estadi Municipal de Futbol Palamós-Costa Brava. A exactamente 125 kilómetros y a una hora y veinticinco minutos del Camp de Futbol Municipal de Cornellà. Un trayecto fatigoso cada quince días.
La queja del Cornellà en Twitter
Resulta que el Stade de Suisse Wankdorf, hogar del Young Boys en el que el Manchester City ganó 1-3 el pasado miércoles, está construido con césped artificial. Modo implementado por prácticamente todos los clubes suizos, entre otras cosas, por la situación atmosférica.
El Cornellà, al ver como no puede jugar en su estadio, entre otros motivos, por las condiciones de la hierba artificial de su estadio, respondía así en su red social de "X": "A ver si nos aclaramos… ¿Se puede jugar Champions League en césped artificial y no está permitido en Primera RFEF?"
Un tweet que ha generado polémica en la red social y que ha alcanzado 830 mil impresiones.


