El Manchester City de Pep Guardiola visita este martes (21.00 horas) el Santiago Bernabéu con la intención de que el resultado sea muy diferente al cosechado el curso pasado, cuando fue el Real Madrid el que selló su billete para la final de la Champions League con una remontada inverosímil. Con la lección aprendida y de nuevo siendo una eliminatoria de semifinales (esta vez ida en Madrid y vuelta en Mánchester), Pep y los suyos se enfrentan a diferentes retos que plantea el hecho de medirse a un equipo como el de Ancelotti. Algunos complicados, pero todos superables.

Prolongar el estado de gracia 'citizen'
El Manchester City no pierde un partido desde que el Tottenham le sorprendió en la jornada 22 de la Premier League. Fue hace tres meses, a principios de febrero, y desde entonces los de Pep Guardiola han disputado un total de 20 encuentros entre Champions, Premier y FA Cup, acumulando nada más y nada menos que 17 triunfos y cediendo solo 3 empates. Nottingham Forest, Leipzig y Bayern son los tres equipos que han conseguido evitar la derrota ante los de Pep y en el caso de los dos equipos alemanes, a los que se enfrentó en octavos y cuartos de final de Champions, poco importó porque aún así acabó logrando la clasificación para la siguiente ronda. Gracias a este estado de gracia ha logrado remontarle al Arsenal una distancia considerable en la lucha por el título en la Premier. No es fácil mantener en el tiempo esa tensión competitiva y el Manchester City lo está haciendo a las mil maravillas.

Evitar el efecto y la magia del Bernabéu
A buen seguro que una vez salten al verde del Santiago Bernabéu mañana a las 21.00 horas los pupilos de Pep Guardiola y el propio entrenador de Santpedor recordarán lo sucedido la temporada pasada, cuando el Real Madrid fue capaz de remontar la eliminatoria cuando se antojaba imposible. Intervino en ello la denominada como ‘magia del Bernabéu’, algo entre esotérico e irracional. Viene a ser el efecto intangible que tiene en el rival un escenario como el coliseo blanco, y aunque inevitable sí que se pueden minimizar los daños. En esta ocasión es el de ida y no el de vuelta el partido en el que el Real Madrid actúa como local y eso se antoja una ventaja para el City. Por lo menos, no una clara desventaja. Los de Guardiola deben evitar que el jugador número 12 tenga un efecto que puede ser demoledor. En ese sentido, debe saber ‘jugar’ con el tempo del partido. El Manchester City puede salir victorioso, pero por todos los medios tiene que evitar salir más derrotado de lo que garantice que sea el Etihad Stadium el encargado de dictar sentencia.

Esquivar el intercambio de golpes
El Manchester City de Pep Guardiola ha demostrado ser un equipo que domina gran variedad de registros a pesar de que su esencia pase por ser protagonista mediante el balón. Sin ir más lejos, en lo que va de temporada hemos visto al cuadro ‘citizen’ imponerse a rivales con porcentajes de posesión de balón por debajo del 50%. Tan solo un 36% necesitó en febrero para ganar al Arsenal en el Emirates por 1-3 y con un 44% bastó para endosarle al Bayern un 3-0 en la ida de los cuartos de final de esta Champions League. No obstante, en el caso de tener al Real Madrid como rival, más allá del porcentaje de balón que acumule, al Manchester City le conviene dominar el juego con calma y evitar a toda costa que los encuentros pasen por ser un intercambio de golpes. Si lo hace, tendrá mucho ganado en esta eliminatoria. Con futbolistas como Benzema, Vinicius o Rodrygo, ese intercambio de golpes no se antoja un plan favorable a los intereses de un Manchester City que hará bien si acerca el partido a las revoluciones bajas.

Explotar al máximo el 'factor Haaland'
No marcó el sábado ante el Leeds United, pero Erling Haaland está en un gran momento de forma y desde luego que es una de las principales armas que tiene Pep Guardiola de cara a esta eliminatoria. El delantero noruego ha marcado 18 goles en los 12 últimos partidos en los que ha participado (solo se quedó sin ver puerta ante el sábado y anteriormente ante el Sheffield United en FA Cup) y afronta el duelo del Santiago Bernabéu sabiendo que gran parte de los focos se centrarán en él. Viene a ser una situación similar a la vivida por Kylian Mbappé y el PSG la temporada pasada. A buen seguro que Pep Guardiola tiene preparado algo especial para sacarle el máximo fruto a las virtudes de Haaland. En este sentido, también hay que tener en cuenta que Eder Militao no jugará por sanción. A priori, y salvo que se colase Nacho en el ‘once’, serán Rüdiger y Alaba los que formarán la dupla de centrales encargada de intentar frenar al insaciable Haaland

Frenar a Vinicius y desconectar a Benzema
Polémicas a parte, Vinicius es el futbolista más desequilibrante del mundo en la actualidad. Cada vez que entra en contacto con el balón desprende una innegable sensación de peligro. Pep Guardiola es muy consciente de ello y deberá protegerse ante tal circunstancia. Está por ver si hay algún sobre quién recae la responsabilidad de estar más que pendiente de Vinicius. Probablemente no sea una tarea reservada para un solo jugador aunque Kyle Walker, John Stones y Manuel Akanji son los que parecen tener más números de protagonizar duelos con el brasileño en el repliegue ‘citizen’. Por otra parte, también hará bien Pep Guardiola si planea algo en torno a desconectar tanto como se pueda a Benzema. Cuando el francés no está cómodo y entra poco en juego, todo el juego ofensivo del Real Madrid se resiente. No se puede perder de vista a actores secundarios como Rodrygo o Valverde, pero frenar a Vinicius y desconectar a Benzema son condiciones ‘sine qua non’.

Acertar con el intervencionismo
Más allá de que sin la ‘magia del Bernabéu’ probablemente no hubiese acontecido, lo cierto es que la remontada del curso pasado respondió también a aspectos meramente futbolísticos. Concretamente, a que Ancelotti estuvo notoriamente más acertado que Pep Guardiola en lo que se refiere a las modificaciones de sus respectivos planes de juego y sustituciones realizadas durante aquel partido de vuelta de semifinales de la Champions League. Ancelotti no titubeó a la hora de retirar del terreno de juego a Kroos, Casemiro y Modric para dar entrada a Rodrygo, Camavinga y Asensio y Guardiola no supo responder con éxito a ese movimiento. Lejos de dar un paso atrás, que viene el resultado final se hubiese antojado adecuado, continuó siendo fiel a sí mismo y buscando un segundo gol (la cosa iba 0-1) que hubiese sido definitivo. Por eso entró Grealish, que estuvo cerca de marcar y no lo hizo. Acertar en el intervencionismo es clave.


