El Barça tenía ansias de revancha y lo demostró. Los azulgrana se llevaron el mini derbi ante el Espanyol en la tanda de penaltis de la categoría U-16 tras empatar (0-0) en un partido con poca magia en el que el portero Jordi Saucedo resultó decisivo.
La igualdad sobre el césped fue extrema. Aunque el dominio fue a rachas para el Barça y en otras para el Espanyol, la realidad es que las ocasiones escasearon por el extremo respeto que ambos se demostraron. Acabó el partido el cuadro azulgrana mejor, que no ganó por un paradón de Adriano Torres, y eso terminó por ser decisivo en la tanda de penaltis. Allí se hizo grande Jordi Saucedo, meta azulgrana, que detuvo dos lanzamientos en la lotería de los once metros para otorgar su 'vendetta' al Barça, que en la modalidad U-12B perdió contra el Espanyol en el primer 'mini' derbi.
