Javier Ocaña, crítico de cine, sobre 'Torrente, presidente': "La película es malísima. No solo porque el guion está mal, sino porque el tempo de la comedia y la ejecución de los cameos no funcionan"
CINE
El crítico ha sido muy duro al sentenciar la película de Santiago Segura

- Ángel Mor
Periodista
Torrente siempre ha tenido a sus fans más aférrimos y a sus detractores más voraces. Santiago Segura tenía claro antes de estrenar la película que las críticas le iban a llover y, la verdad, es que no se han hecho esperar. Pero antes de escuchar la opinión, es necesario hablar de datos objetivos y de lo que ha hecho Santiago Segura con la película en menos de una semana desde su estreno.
'Torrente, presidente' se ha convertido en la cuarta mejor apertura para una película española de la historia. En el fin de semana, la nueva película de Santiago Segura ocupaba el Top 1 de lo más visto y con una recaudación de más de 7,2 millones de euros.

No fue hasta el lunes cuando los críticos pudieron disfrutar del pase de prensa para poder opinar de la película de 'Torrente, presidente'. Javier Ocaña ha sido uno de los últimos críticos de cine en opinar sobre la película de Santiago Segura: "La película es malísima, malísima".
"Muy mala en pantalla y muy mala en lo que sería el papel. Cuando me refiero al papel no es que haya visto el guion, sino a lo que dicen los personajes, que se supone que estaba escrito. La verdad es que no me reí ni una sola vez, y es una comedia", compartía su opinión en 'Hoy por hoy'.

Javier exponía que "no sé lo que pasó, pero en mi sala había treinta o cuarenta personas y no oí demasiadas risas, o casi ninguna carcajada. Estoy seguro de que en otros cines, en fin de semana y con otro tipo de público —cada uno tiene su sensibilidad— la reacción será distinta. Ahí no nos vamos a meter".
Sobre por qué no le hacía gracia, el crítico de cine contaba que "porque todos son diálogos y chistes de cuñados. Muy facilones, cosas que ya has oído millones de veces. Frases que puedes escuchar en una cena de Navidad con el típico patán, en un bar o en Twitter: sobre el lenguaje inclusivo, la corrección, el feminismo, el racismo, los inmigrantes o el colectivo LGTBI. No hay ironía, ni doble sentido, ni una frase que te llame la atención, ni un chiste con brillo".

"Y cinematográficamente, peor aún. En 'Torrente 1', por ejemplo, hay un chiste mítico —'¿nos hacemos unas pajillas?'— que tiene doble lectura: refleja las contradicciones de un personaje homófobo que en realidad es un friki cuya única forma de tener sexo es esa. Eso tiene gracia. Aquí no hay ni uno", sentencia.
Ocaña es muy directo: "Cinematográficamente es nula. No solo porque el guion está mal, sino porque el tempo de la comedia y la ejecución de los cameos no funcionan. Es que no son actores, no tienen vis cómica. Puedes escribir algo más o menos gracioso —que aquí no lo es—, pero si no lo interpretas bien, no funciona".
"Y además, muchos de ellos ni siquiera están interpretando: están haciendo de sí mismos, porque son auténticos 'cuñados'. La película está llena de gente muy famosa, de todo el espectro político, encantada de aparecer en 'Torrente'. Allá cada cual con sus decisiones", finalizaba la crítica de Ocaña.

