Óscar Díaz, ganador del bote de 'Pasapalabra', desvela lo que pocos saben del programa de Roberto Leal
TELEVISIÓN
El exconcursante se sinceró con 'Tiempo de Juego'

- Redacción
Barcelona
La polémica en torno al último bote de 'Pasapalabra' ha vuelto a encenderse tras la victoria de Rosa Rodríguez y su premio de 2.716.000 euros. Las dudas sobre la famosa respuesta relacionada con Earl Morrall han llevado a muchos espectadores a preguntarse cómo se preparan realmente los concursantes y si existe algún tipo de ventaja oculta.
Para abordar estas sospechas, el 'Tiempo de Juego' habló con Óscar Díaz, ganador del bote anterior en 2024, dotado con 1.816.000 euros. Lejos de alimentar teorías conspirativas, Díaz fue claro al rechazar cualquier trato de favor por parte del programa. "Ojalá, nos habríamos ahorrado unas cuantas miles de horas de estudio", afirmó, dejando claro que el éxito no depende de ayudas externas, sino de una dedicación constante y, en muchos casos, casi obsesiva.

Según detalló, la clave está en un método de preparación muy personal y exigente. "La base del estudio de 'Pasapalabra' es hacerse listas marcianísimas, de datos marcianísimos", explicó. En su caso, organizó miles de términos en archivos propios y memorizó información muy específica que rara vez aparece en manuales convencionales.
Ese trabajo previo fue decisivo en el momento culminante de su paso por el concurso. La palabra definitiva, 'Fahrenkamp', no fue fruto de la casualidad. Aplicó un razonamiento por descarte, analizando el contexto de la pregunta y revisando mentalmente nombres poco habituales que había estudiado con antelación.

El exconcursante también apuntó a otro elemento estratégico: anticipar cómo piensa el equipo de redacción. "A mí los cómics me encantan", recordó, "y en los 157 programas que estuve, me cayeron cero preguntas, cuando por estadística me tendrían que haber caído seis o siete". Por eso reforzó especialmente sus puntos débiles.
Además del esfuerzo intelectual, ganar implica asumir un silencio obligado. Díaz grabó su rosco semanas antes de su emisión y tuvo que mantener el secreto incluso con familiares cercanos. "Lo que tiene un mérito espectacular es que mis sobrinos pequeños, que tenían 10 y 8 años, estuvieron tres semanas calladitos", sentenció.

