Joseph Baena, hijo de Arnold Schwarzenegger, revoluciona las redes con sus fotos en el gimnasio: de adolescente con sobrepeso a icono fitness
GENTE
Padre e hijo arrasan en redes con unas imágenes entrenando juntos que evidencian su asombroso parecido físico

Arnold Schwarzenegger vuelve a demostrar que su legado sigue más vivo que nunca en su hijo Joseph Baena. El joven de 28 años ha revolucionado Instagram tras compartir varias imágenes entrenando junto a su padre en el gimnasio, dejando claro que la genética —y la disciplina— juegan a su favor.
En las fotografías, ambos aparecen levantando pesas y presumiendo de una musculatura prácticamente calcada. "¡Hay que estimular los músculos!", escribió Baena junto a las imágenes, citando uno de los consejos más icónicos del culturista.
Las reacciones no se hicieron esperar: desde seguidores que destacaban el impresionante parecido físico hasta quienes señalaban la complicidad entre ambos. "No necesitas entrenador, ya tienes al mejor", comentaba un usuario.
De adolescente con sobrepeso a icono fitness
Más allá de las imágenes virales, la historia de Joseph Baena no siempre ha estado ligada al fitness. El propio joven ha reconocido que durante su adolescencia tuvo problemas de sobrepeso y fue rechazado en equipos deportivos como el de fútbol o el baloncesto.
Fue la natación la que marcó un punto de inflexión en su vida, abriéndole la puerta al entrenamiento físico. Desde entonces, ha construido una trayectoria constante que le ha llevado a convertirse en culturista, actor y creador de contenido, siguiendo —aunque a su manera— los pasos de su padre.
En ese proceso, la figura de Schwarzenegger ha sido clave, no solo como referente, sino como mentor directo, algo que queda reflejado en estos entrenamientos conjuntos.
Un hijo marcado por una historia mediática
Joseph Baena nació en 1997 fruto de la relación extramatrimonial que Arnold Schwarzenegger mantuvo con su empleada doméstica, Mildred Baena, durante su matrimonio con Maria Shriver, con quien estuvo casado durante más de 25 años y tuvo cuatro hijos en común.
El nacimiento de Joseph se mantuvo en secreto durante años, y fue criado por su madre, de origen guatemalteco. De hecho, su madre no reveló quién era su padre hasta que el niño cumplió alrededor de ocho años.
No fue hasta 2011 cuando Schwarzenegger hizo pública la verdad. Ante el innegable y cada vez más evidente parecido físico que el niño compartía con el mismo, el actor reconoció la paternidad y calificó la situación como "el mayor error" de su vida.
La confesión tuvo un fuerte impacto mediático y personal: Maria Shriver solicitó el divorcio poco después, poniendo fin a uno de los matrimonios más conocidos de Hollywood y de la política estadounidense.

Una relación cada vez má fuerte
A pesar de este inicio complejo, con el paso del tiempo la relación entre padre e hijo se ha ido fortaleciendo. El propio Schwarzenegger ha insistido en numerosas ocasiones en que está orgulloso de Joseph y en que siempre ha querido que se sienta plenamente integrado en la familia: "No quiero que sienta que no es bienvenido en este mundo", llegó a afirmar el actor, que es padre de cuatro hijos más fruto de su matrimonio con Shriver.
Por su parte, Joseph también ha reconocido que el vínculo no fue inmediato. En entrevistas, ha explicado que les llevó tiempo construir una relación cercana y natural, hasta el punto de poder compartir bromas y confianza. Hoy, esa conexión parece más sólida que nunca, como demuestran sus frecuentes apariciones juntos y su complicidad tanto dentro como fuera del gimnasio. El propio Schwarzenegger ha reconocido en varias ocasiones su error, pero también su orgullo como padre de un hijo al que considera "un joven extraordinario".
Un legado que continúa
Los esfuerzos del actor han dado sus frutos y hoy en día, Joseph Baena no solo comparte el físico de su padre, sino también su pasión por el culturismo y el espectáculo. Ambos mantienen muy buena relación y suelen mostrarse juntos, ya sea en el gimnasio o en alfombras rojas, reflejando una relación consolidada, más allá de las polémicas del pasado.