El rincón favorito de Ana Mena en Andalucía: un precioso paraje natural con rocas rojizas, bosques de pinsapos y miradores

GENTE

Cuando el calendario se lo concede, la artista vuelve al sur

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Photocall de Los 40 Music Awards. Ana Mena.Pep Morata / Propias
  • Redacción

    Barcelona

En plena efervescencia profesional, Ana Mena compagina lanzamientos musicales, viajes constantes y proyectos audiovisuales que la mantienen en primer plano. Aun así, cuando el calendario se lo concede, la artista vuelve al sur para reencontrarse con un paisaje íntimo y silencioso, muy alejado del ritmo frenético que marca actualmente su vida pública.

Ese regreso tiene nombre propio y no figura en agendas ni ruedas de prensa. Muy cerca de Estepona, su ciudad natal, se alza Sierra Bermeja, un macizo natural poco domesticado que se ha convertido en un refugio personal para la cantante. Lejos de escenarios, rodajes y titulares —incluidos los que rodean su trabajo junto al actor Óscar Casas en la película 'Ídolos'—, este entorno le ofrece una pausa necesaria y casi secreta.

Óscar Casas y Ana Mena en 'Ídolos'.
Óscar Casas y Ana Mena en 'Ídolos'.RTVE

Los Reales de Sierra Bermeja no buscan impresionar con comodidades, sino con autenticidad. El terreno es áspero, el silencio profundo y el paisaje cambia a cada paso. Desde algunos puntos elevados, la mirada se extiende sobre el mar Mediterráneo, el valle del Genal y, en condiciones excepcionales, hasta el perfil difuso del norte de África. Es un lugar para caminar sin prisa, perderse y respirar con calma.

Uno de los grandes protagonistas del enclave es el pinsapo, un árbol singular que ha sobrevivido al paso del tiempo como pocos. Sierra Bermeja alberga algunos de los ejemplares más valiosos y mejor conservados de esta especie única del sur de Europa. Su presencia transforma el paisaje: troncos altos y rectos, tonos verdes azulados y una apariencia casi intacta desde hace milenios.

Los Reales de Sierra Bermeja
Los Reales de Sierra BermejaTripadvisor

Algunos de estos árboles superan los cinco siglos de vida, convirtiendo al bosque en una auténtica cápsula del tiempo. El contraste entre los pinsapos y el suelo rojizo crea una atmósfera difícil de encontrar en otros puntos de Andalucía. Para Ana Mena, este escenario no es solo un espacio natural, sino un recordatorio de origen, calma y equilibrio.

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