La Volta regresa hoy al infierno del Coll de Pradell y a la pasión de Queralt recordando la clase magistral de Pogacar
CICLISMO
Vuelve la magia de la dureza y la belleza del Coll de Pradell y el final en Queralt, con la Primavera Ciclista del Berguedà como motor del ciclismo


- Celes Piedrabuena
Jefe de sección
Desde que la Volta Ciclista a Catalunya descubriera el Coll de Pradell en el 2024, el ‘Infierno de Vallcebre’ se ha convertido en uno de los puntos de peregrinaje obligado para los aficionados al ciclismo. Después de la exhibición que dio ayer el danés Jonas Vingegaard, hoy los supervivientes de la carrera afrontan otra gran etapa de alta montaña, una jornada única de mucha dureza –4.064 metros de desnivel en 158,2 kilómetros– y que ofrece un gran espectáculo,tanto por la belleza del paisaje como por las cuatro ascensiones puntuables. Pocas o casi ninguna etapa de nivel que se celebra en España congrega tal cantidad de público, repartido de forma estratégica, sobre todo en dos puntos, en el Coll de Pradell y en el ascenso final a Queralt.

La etapa es dura de verdad, con un puerto de 3ª categoría (Coll de la Batallola) en el kilómetro 65 del día, seguido del temido Coll de Pradell, 15,1 kilómetros con tramos de hormigón roto, a una pendiente media del 6,5% y rampas máximas del 18%. Una ascensión de aquellas en las que los ciclistas se retuercen en sus bicis y en las que les cuesta incluso mantener la verticalidad. Su único hándicap, que se halle a 59,8 kilómetros de meta.
A 28 kilómetros de meta se asciende la Collada de Sant Isidre (5 km que van del 8% al 15%) y la línea de llegada estará un año más –en 2025 no se coronó a causa del viento y hubo un recorrido alternativo– en Queralt. Una corta y explosiva ascensión de 5,9 kilómetros, con rampas que van del 5,9% al 15%, repleta de público a cada metro y que Pogacar subió en el 2024 más rápido incluso que las motos para sentenciar la Volta.
Primavera Ciclista del Berguedà, cultura y ciclismo
Una etapa que resume la pasión ciclista que se vive en la comarca del Berguedà y de la que da buena cuenta la Primavera Ciclista del Berguedà, un proyecto de territorio que entiende la bicicleta como un instrumento para descubrir, habitar y explicar unja comarca desde dentro. Con el lema ‘Berguedà, paisaje en movimiento’ esta iniciativa ha evolucionado este año hacia un relato que sitúa a la bicicleta como un hilo conductor para conectar naturaleza, patrimonio, cultura y comunidad. El objetivo del proyecto es consolidar el Berguedà como un destino ciclista con personalidad propia que vaya más allá de los eventos puntuales como la Volta.
La Primavera Ciclista 2026 arrancó el pasado 13 de marzo con el acto de presentación con el ex ciclista Juan Antonio Flecha, ganador de una etapa del Tour de Francia y tres veces en el podio de la París-Roubaix, y se alargará hasta después del verano, con actividades distribuidas al largo de varios meses. Entre las principales novedades destacan el festival Cíclick –proyecto cultural que conecta fotografía, ciclismo y territorio–, la Liga de Escaladas del Berguedà –con cuatro pruebas abiertas a ciclistas de todas las edades–, el Short Track Portal Attack MTB Series y actos paralelos como el Bicibús, el Radi-Mercado del Ciclismo, la Tapa de la Etapa, la Flama (Llama) Ciclista Femenina el 14 de junio o el coloquio del ciclista Luis Ángel Maté en el Xalet Refugi Rasos de Peguera el próximo 22 de mayo.



