Otro gran día de ciclismo el que se está viviendo en el Tour de Francia. Un día más, el equipo Visma ha trabajado como tal y ha tratado de buscar las cosquillas al sólido líder de la carrera, el esloveno Tadej Pogacar.
En un día que saltaba por los aires nada más empezar, con el ataque de Primoz Roglic a 127 kilómetros de meta.
Ya entonces Vingegaard iba bien protegido por sus compañeros, mientras Politt y Soler tiraba del grupo de los favoritos, protegiendo a su jefe de filas, Pogacar.
Poco a poco el equipo Visma iba asomando la cabeza, hasta que en el ascenso a la Madeleine, la segunda ascensión del día, el equipo neerlandés pasaba más a la acción con Campenaerts y Simon Yates, hasta que a 72 kilómetros de meta empezaban a sonar los tambores de guerra.
A 5,5 kilómetros de coronar Kuss aumentaba más el ritmo y a su rueda iban Vingegaard y Pogacar, con el esloveno aislado ya, sin compañeros. Y al instante, a 71,6 kilómetros, Vingegaard atacaba y se iba con Pogacar, a 4,5 kilómetros de coronar.
Ambos se iban y enlazaban con los ciclistas que iban por delante, donde estaba el compañero de Vingegaard Jorgenson y todos ponían rumbo al Col de la Loze.

