Poderosa exhibición del líder Paul Seixas en la Itzulia
CICLISMO
Doblete del francés en las Cuevas de Mendukilo con un ataque demoledor en la subida a San Miguel de Aralar
Amplía su diferencia al frente de la general, con 1:59 respecto a Roglic, segundo

Paul Seixas (Decathlon) asestó un golpe letal en la segunda etapa de la Itzulia. El joven talento francés de 19 años ganó a lo grande en las Cuevas de Mendukilo tras un ataque demoledor en la dura subida a San Miguel de Aralar (9,5 kilómetros al 7,7%). El galo amplió su renta al frente de una general que domina con mano de hierro. Atacó a falta de 26 kilómetros de meta, a lo Pogacar, sin mirar atrás e imponiendo un ritmo demasiado exigente para el resto de favoritos. Doblete de triunfos en la Itzulia y cuarta victoria de su prometedora carrera como profesional. Una muestra más de su enorme talento y del brillante futuro que le aguarda.
"El triunfo de ayer en la contrarreloj queda atrás. Tengo la etapa de hoy marcada en el calendario y voy a luchar por ella", apuntó Seixas antes de la salida. Dicho y hecho. Una confirmación de las grandes sensaciones que mostró en la crono y un mazazo anímico para sus rivales, que solo pudieron inclinarse y mirar de limitar pérdidas. El francés cuenta ahora con 1:59 sobre Primoz Roglic, segundo de la general y 2:08 respecto a Florian Lipowitz, tercero.
Una segunda etapa de la Vuelta al País Vasco que fue tranquila hasta el alto de San Miguel de Aralar, de primera categoría. Ethan Hayter (Soudal Quick-Step), Raúl García Pierna (Movistar Team), Frank Van den Broek (Team Picnic Post-NL), Joan Bou (Caja Rural), Iker Mintegi (Euskaltel) y Bruno Armirail (Visma-Lease a Bike) formaron la fuga del día poco después de la salida en Pamplona. Decathlon controló en todo momento la diferencia, que estuvo siempre en torno a los dos minutos. Al inicio del último puerto, los compañeros de Seixas subieron la marcha antes del violento ataque del líder, que se comió a los escapados en un abrir y cerrar de ojos y se fue en solitario hacia la meta.
No escatimó esfuerzos en el sinuoso descenso, trazando las curvas con maestría y ampliando su ventaja hasta llegar a las Cuevas de Mendukilo, escenario final de la gesta del galo. Un día para el recuerdo para Seixas y una nueva pesadilla para Mikel Landa, que sufrió una dura caída en la bajada cuando marchaba con el grupo perseguidor.


