Tadej Pogacar ha puesto punto y final a una temporada para el recuerdo. Un año en el que ha logrado 20 victorias, dominando a placer las pruebas en las que ha participado, y en el que también ha acusado como nunca la presión. Ser el centro de todas las miradas conlleva un grado de exigencia máximo.
Tanto es así que Pogacar ya ha insinuado en alguna ocasión que está “contando los años” para retirarse. A sus 27 años, el cuatro veces campeón del Tour de Francia quiere seguir disfrutando de su carrera, pero valora cada vez más el hecho de pasar tiempo con los suyos. Y es que el agotamiento no se produce solo a nivel físico, sino también mental.
Así lo ha asegurado Marjeta, la madre del astro esloveno: “Este año estaba agotado. No me sorprendería que decidiera tomarse un descanso, al menos un año”, apuntó en declaraciones a Le Parisien. “Hay muchas cosas antes y después de las carreras que son difíciles de manejar. Me dije a mí misma que entendería si dejara de competir”, añadió.
Además, también incidió en la complejidad de lidiar con los aficionados: “Puedes pensar que está bien que haya tanta gente animando en la carretera, pero no siempre es así. Hay gente que le golpea, que le grita... y todo porque gana demasiado o porque no firma autógrafos. A veces es muy difícil. Y, además, bajo la mirada de millones de personas.”


